La primera dama ha tomado la decisión para no sacar a su hijo de la escuela

Mientras los hijos mayores de Trump se pasean y tomas selfies en la Casa Blanca, los que han brillado por su ausencia son Melania y su hijo Barron.

Hay rumores ya de que la primera dama podría no mudarse y la razón es muy simple: no quiere interrumpir el ciclo escolar del más pequeño de la dinastía Trump. 

La idea es que el pequeño termine su ciclo escolar en Manhattan y quizá después midarse junto a su madre y toda la familia a Washington.

Una fuente cercana a la familia lo resumió de esta manera: "Ellos reevaluarán al final del año escolar si van a quedarse o si Melania y Barron se trasladarán a Washington. Podrían irse de cualquier manera ahora mismo. En última instancia, harán lo que sea mejor para Barron”.

Barron, quien tiene diez años, está en quinto grado en el colegio privado del Upper West Side de Manhattan, y mientras tanto Melania prepara la contratación del personal que será su equipo de trabajo: "Melania está construyendo activamente su equipo, ha incluido la contratación de un jefe de personal, un consejero principal y un secretario, entre otros puestos clave. Aunque ella es mamá antes que todo, está abrazando mucho el papel y las responsabilidades de la primera dama”, dijo una fuente allegada.