El fuerte arraigo que a lo largo de los años defienden las comunidades menonitas es algo que no deja indiferente a nadie, ya que su estilo de vida sigue siendo una curiosidad para muchos.

"Actualmente se pueden encontrar parejas de menonitas con mestizos", señala Mireya Rascón Delgado, Jefa del Departamento de Turismo del Ayuntamiento de Ciudad Cuauhtémoc, en el estado de Chihuahua, al norte de México.

"En el año 1922 viajaron a México una mezcla de alemanes y holandeses, procedentes de Canadá", afirma Antonio Loewen, administrador del Museo y Centro Cultural Menonita de Ciudad Cuauhtémoc.

Un grupo muy pequeño arribó directamente de Rusia algunos años después. "En 1948 llega un grupo adicional, pero también desde Canadá, motivado por las migraciones de la Segunda Guerra Mundial", sostiene Loewen.

El idioma que hablan los menonitas de México es el plautdietsch, un dialecto del bajo alemán, parecido hasta cierto grado al holandés -neerlandés que se habla en Holanda- o al flamenco -neerlandés que se habla en Bélgica-.

Una pareja de menonitas monta en su carreta durante la Expo-Venta Menonita que se celebra en la Ciudad Cuauhtémoc, en el estado de Chihuahua (México). Foto: EFE/STR

"En aquellos tiempos México estaba buscando agricultores. Su migración fue muy organizada, llegaron como 6,000 personas en un período de cuatro años, la mayoría se establece en Cuauhtémoc y otro grupo pequeño se fue a Durango", según recuerda Clara Ems, guía de los Campos Menonitas de ciudad Cuauhtémoc.

MANITOBA Y SWIFT CURRENT

Casi cinco años después ya había más de 10,000 Menonitas en México distribuidos en los estados de Chihuahua, Guanajuato y Durango. Hoy en día hay comunidades de este colectivo en siete estados del país.

Manitoba y Swift Current fueron las dos colonias que conformaron las nuevas tierras de los menonitas en Cuauhtémoc.

En un país nuevo tuvieron que combinar sus tradiciones y formas de trabajar la tierra junto a las nuevas que se encontraron al llegar. Muchas de las semillas que portaban para el cultivo fueron cambiadas por las utilizadas en estas tierras a su llegada, por la diferencia de clima, la falta de agua de esa región, o el poder de la tierra, según cuentan los expertos. 

Niños menonitas permanecen en una de sus comunidades de Chihuahua (México). Foto: EFE/Luis Hinojos

Productos como el frijol, que no conocían antes, al llegar a México se habituaron a comerlo.

La colonia madre que se encuentra en ciudad Cuauhtémoc es la más grande, la más desarrollada y la más moderna de todo el país mexicano. Su gran generación de empleo, el hecho de que el 82 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del municipio provenga de las comunidades menonitas y el turismo que han atraído a la zona, son parte de sus grandes aportaciones.

"Actualmente la educación menonita llega hasta el nivel de primaria, pero existen escuelas como la Escuela Bilingüe Álvaro Obregón, con nivel hasta preparatoria e incorporada al Sistema de Educación Pública (SEP)", afirma Rascón Delgado.

En la imagen unas instalaciones menonitas de Ciudad Cuauhtémoc, en el estado mexicano de Chihuahua, al norte de México. Foto: EFE

"En el plano político, social y cultural los menonitas son ciudadanos mexicanos con los mismos derechos y obligaciones, pero se han mantenido más cerrados a una apertura social, abriéndose un poco más en los años ochenta cuando las principales comunidades de Manitoba y Swift Current aceptaron el uso de la electricidad y los automóviles. Lo cual genera también un auge en la industria y la economía", comenta Loewen.

Hay otros lugares donde todavía no usan electricidad. “Son nuestros familiares que deciden vivir una vida mucho más tradicional o conservadora", afirma Ems. 

Evitan muchas cosas del mundo moderno. En su historia mantienen las tradiciones de sus abuelos cuando llegaron a establecerse en esta región.

La distribución de las casas también es particular, con la cocina como entrada principal y centro del hogar; una amplia estancia, por su papel de sala donde convivía la familia durante el día, en la que comen y hacen sus trabajos las mujeres.

En la imagen placa que anuncia el museo y centro cultural de los menonitas de Ciudad Cuauhtémoc, en el estado mexicano de Chihuahua, al norte de México. Foto: EFE

COMIDA TRADICIONAL Y SANA

En cuanto a los productos que elaboran, hasta la fecha es una tradición de esta comunidad el envasado de productos en verano, cuando hay abundancia, para poder utilizarlos en invierno. "Es comida muy sana, una tradición culinaria que les gusta mantener hasta la fecha", comenta Rascón.

Son famosos sus embutido, como el jamón ahumado o el salchichón, así como también sus quesos, producto característicos de los menonitas, dado que fueron los pioneros en su producción en esta zona del país.

La vestimenta femenina de flores es utilizada para el trabajo, mientras que los colores lisos son para el domingo. El largo es normalmente por debajo de la rodilla, aunque en otras épocas eran aún más largos.

La pañoleta que llevan las mujeres es blanca para las solteras o las jovencitas, pero una vez casadas la llevan de color negro.

El vestido negro es de novia y el color marrón se utiliza, más que nada, para la fiesta de compromiso, que se celebra ocho días antes de la boda.

Los hombres, por su parte, emplean para el trabajo el overol, que es una prenda de Norteamérica que adoptaron en Canadá. Para los eventos más formales usan los trajes.

El menonita practica la religión anabaptista o la que surge dentro del movimiento protestante. Comparten las creencias centrales con los cristianos de las iglesias católicas, protestantes y evangélicas.

No creen en los santos ni veneran a la Virgen. La autoridad eclesiástica está representada por los obispos, uno por cada colonia, y existe un predicador por cada campo.

Celebran como todos los cristianos la Navidad, así como en el Año Nuevo, y también la Pascua.

En la imagen una instalación menonita de Ciudad Cuauhtémoc, en el estado mexicano de Chihuahua, al norte de México. Foto: EFE

DESTACADOS:

* La colonia que se encuentra en ciudad Cuauhtémoc es la más grande, de todo el país mexicano. Su gran generación de empleo, el hecho de que el 82 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del municipio provenga de las comunidades menonitas y el turismo que han atraído a la zona, son parte de sus grandes aportaciones.

* El idioma que hablan los menonitas de México es el plautdietsch, un dialecto del bajo alemán, parecido hasta cierto grado al holandés -neerlandés que se habla en Holanda- o al flamenco -neerlandés que se habla en Bélgica-.

* ”En el plano político, social y cultural los menonitas son ciudadanos mexicanos con los mismos derechos y obligaciones, pero se han mantenido más cerrados a una apertura social", afirma Antonio Loewen, administrador del Museo y Centro Cultural Menonita de Ciudad Cuauhtémoc.

Por Ana López-Barrón EFE/Reportajes