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El pelotero saltillense sigue dejando huella en los diamantes y hoy puede presumir ser campeón del mundo con México

No hay duda de que quien lucha por sus sueños puede cumplirlos. El pelotero saltillense Fabricio Macías es un claro ejemplo de ello, pues a sus 20 años de edad hoy es campeón del mundo con México al conquistar la Copa de Beisbol Sub23.

Sin duda, la recompensa a esfuerzo que desde los 7 años ha entregado por el deporte de sus amores. Fabricio salió de los diamantes de La Rosa, Coahuila, municipio de General Cepeda, donde comenzó una aventura que hoy lo ha llevado a recorrer el mundo.

Pero no fue fácil, pues pronto dejó las tardes con sus amigos para ir y venir a diario de La Rosa a Saltillo (90 kilómetros de ida y vuelta) para formarse con los Saraperos, club de la LMB que lo firmó al ver sus cualidades.

Cambió las fiestas y reuniones familiares por el beisbol, sacrificio que ha valido la pena, pues es el orgullo de los Macías Vargas por cada paso que con firmeza da rumbo a sus sueños.

Tras destacar en sus inicios y formar parte de selectivos para representar a Coahuila y luego a 
México, el debut en Liga Mexicana llegó para Fabricio con los Saraperos en la Temporada 2016.

Entró al róster en lugar del norteamericano Nick Van Stratten y su primer partido fue como corredor emergente por “El Matatán”, Eliezer Alfonso, en un duelo frente a Reynosa; en esa misma gira conectó su primer imparable en LMB, un hit productor, además de suplir en el central a Justin Greene.


Su calidad y entrega le abrieron camino para ser titular en la Nave Verde, primer bat del equipo y un referente corriendo las bases. Sus actuaciones llamaron la atención de los “cazatalentos” de las organizaciones ligamayoristas, muchos lo buscaron, pero el saltillense decidió firmar con los Piratas de Pittsburgh, con quienes hoy tiene una nueva meta, seguir creciendo con el objetivo de debutar en la Gran Carpa.

Por buen camino, Fabricio Macías sigue mostrando su talento, esta vez con la novena azteca en su segundo Mundial Sub23 —con apenas 20 años de edad—, el cual ganó junto al tricolor dirigido por Enrique “Che” Reyes al vencer a Japón en la Final, equipo favorito y que defendía la corona lograda 
en México en 2016.

Fueron necesarias 10 entradas, pero Fabricio tomó su turno más importante en ese evento y con un 
doblete consiguió remolcar par de carreras que terminaron por ser las del campeonato (2-1).

“Mucha gente me pregunta qué se siente jugar un Mundial, qué se siente quedar campeón y qué se siente 
ser el MVP, el capitán del equipo. La verdad que no hay explicación, es una felicidad muy grande que me enorgullece bastante, representar a mi país, a Saltillo, a la Rosa.

“Una prueba más de que cuando se quiere se puede. Bendiciones a todas esas personas que siempre confiaron en mi, en mi equipo, en especial a mi familia que siempre me ha apoyado”, escribió Fabricio.


Los Macías Vargas Unos 
padres llenos de orgullo

Adriana Armendáriz
Enrique Macías Vázquez y Maru Vargas Soto son los orgullosos padres del campeón mundial con el selectivo mexicano, el pelotero Fabricio Macías Vargas. Luego de la hazaña, sus padres compartieron con VANGUARDIA el sentir de ver triunfar a su hijo.

“Es un logro para él y un orgullo para nosotros como padres, ojalá que no sea la única vez y que sigan los triunfos más adelante. Le doy gracias a Dios y no me canso de decirlo, Fabricio ha trabajado mucho, todo lo que el promete lo ha logrado con su trabajo. Es una satisfacción para mí, para mi esposa, mis hijos y toda la familia”, expresó el señor Macías.

Los padres de Fabricio confesaron vivir la Gran Final a flor de piel, “Muy emocionante, nosotros muy orgullosos de mi hijo, pidiéndole a Dios que le diera toda la fuerza. Después de tanto sacrificio viene la recompensa, porque sí le ha costado mucho a mi hijo llegar a donde está”, aseguró Eugenia Vargas.

En medio de sonrisas, la madre le envió un mensaje a Fabricio, “Estamos muy orgullosos de ti, gracias por darnos estas satisfacciones tan grandes, sigue trabajando porque tú puedes y vas a llegar muy lejos, siempre con nuestras bendiciones y con la ayuda de Dios vas a llegar hasta donde tú quieras”.