EFE
Guadalupe González se consagró en Río 2016 pero estuvo a punto de terminar en el Servicio de Adminisntración Tributaria

Todos los días salía a entrenar a las 5 de la mañana para emular a Ana Gabriela Guevara, pero Lupita González pudo terminar su sueño para enfilarse al SAT .

Guadalupe González hoy ganó una medalla de plata en la marcha de 20 kilómetros, pero años antes, mientras estudiaba Ingeniería en Sistemas en el Tecnológico de Tlanepantla su carrera pudo terminar.

Una lesión en la rodilla la hizo pensar sobre su futuro, pero su afición al deporte fue mayor.

Lupita realizaba las prácticas profesionales en el SAT y estuvo a la espera de una llamada que le daría empleo en la dependencia. Al momento de recibirla estaba en una gran interrogante. Dejar a un lado su sueño y terminar sentada por 8 horas de lunes a vierneis o arriesigarlo todo.

Decidió lo segundo y la vida la recompensó con una medalla de plata en Río 2016.

Sus padres la regañaron por no aceptar el trabajo. Su padre, había estudiado hasta la preparatoria y quería lo mejor para sus hijos.

Los hermanos de Lupita eran ingenieros y tenían trabajos estables mientras que ella no contaba con todo el apoyo del deporte.

Sus padres trataron de convencerla que dejara el deporte. No pudieron y ella intensifició su entrenamiento hasta que logró alcanzar la gloria en los Juegos Panamericanos.

Siguió el Mundial de la especialidad en Roma y ahora los Olímpicos en Río 2016, donde le dio una alegría al pueblo mexicano.

Óscar Morín

Comunicólogo por la UAdeC. Amante de los deportes con 10 años de experiencia en los medios.Se ha desempeñado como reportero y co-editor en la sección de deportes del periódico Vanguardia y actualmente es editor web en VanguardiaMX.