México registró récord histórico de homicidio, 30,000 en 2017, según la según datos ofrecidos por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) en su Estudio Mundial sobre Homicidio de 2019. Foto: Cuartoscuro
El crimen organizado mata a tantas personas como todas las guerras juntas, según un informe de la ONU, según datos ofrecidos por la ONUDD en su Estudio Mundial sobre Homicidio de 2019.

Con cerca de un millón de personas asesinadas desde el inicio del siglo, el crimen organizado es responsable de un número similar de víctimas mortales a las de todos los conflictos armados que se produjeron en el planeta desde entonces, advirtió este lunes la ONU.

"Se estima que un promedio en torno a 65.000 asesinatos por año estuvieron relacionados con el crimen organizado, incluidas las pandillas", indica el Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019 publicado por la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), con sede en Viena.

Los datos apuntan a que entre 2000 y 2017, los grupos criminales mataron en todo el mundo a cerca de un millón de personas, la misma cifra de muertes que se estima causaron las guerras.

"Una gran parte de los homicidios relacionados con el crimen organizado o las pandillas están concentrados en América Latina y el Caribe, que es también la región con las tasas más altas de homicidios registradas en el mundo", resalta el documento.

Aunque la ONU afirma que aunque el crimen organizado produce el 19 % de todas las víctimas, su actividad "no siempre genera altas tasas de homicidios".

"Hay partes del mundo con una alta prevalencia de crimen organizado pero bajas tasas de homicidios", señala el documento, en el que se recuerda que "la relación entre el crimen organizado y la violencia es compleja".

Las actividades delictivas organizadas a gran escala, incluido el tráfico internacional de drogas, pueden llevarse a cabo sin mucha violencia, siempre y cuando estén bien "organizadas", afirma.

Durante la década de 1990 en el sudeste de Europa la combinación de las guerras yugoslavas y la transición a una economía de mercado de los países comunistas permitieron al crimen organizado operar con relativa impunidad.

A pesar de ello, las tasas de homicidios en la mayor parte de esa región han sido bajas y en disminución.

De forma similar, Holanda, con una tasa de homicidios relativamente muy baja, tiene un alto nivel de tráfico de drogas.

En España e Italia se ha registrado una inmigración de supuestos miembros de pandillas latinoamericanas, como Latin Kings y Mara Salvatrucha, que se han involucrado en "delitos graves" en los citados países, pero hasta el momento no hay datos fiables sobre sus posibles efectos en la tasa general de homicidios.

En gran parte del continente americano, y en especial en América Central, las pandillas y el crimen organizado se asocian al alto número de homicidios, que está también vinculado a la pobreza y la desigualdad social.

Además, según la ONU, "la amplia disponibilidad de armas de fuego en América (...) ayuda a explicar por qué muchos países de la región experimentan un mayor nivel de homicidios del que uno esperaría de su nivel de desarrollo".

En este aspecto, el primer lugar lo ocupa Puerto Rico, donde el 92 % de los asesinatos se cometieron con armas de fuego, seguido de El Salvador, Trinidad y Tobago, Jamaica, Honduras, Colombia, Brasil, Uruguay y Panamá.

En algunos países las tasas de asesinatos no bajaron -a veces incluso subieron- a pesar de que se logró una reducción de la pobreza y una mejora del empleo.

"Se estima que un promedio en torno a 65.000 asesinatos por año estuvieron relacionados con el crimen organizado, incluidas las pandillas", indica el Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019. Foto: ONUDD
"Se estima que un promedio en torno a 65.000 asesinatos por año estuvieron relacionados con el crimen organizado, incluidas las pandillas", indica el Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019. Foto: ONUDD
Con cerca de un millón de personas asesinadas desde el inicio del siglo, el crimen organizado es responsable de un número similar de víctimas mortales a las de todos los conflictos armados. Foto: ONUDD

México registró récord histórico de homicidios en 2017

 

México registró en 2017 un récord histórico de muertes violentas, al producirse en el país más de 30,000 homicidios, según datos ofrecidos por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) en su Estudio Mundial sobre Homicidio de 2019, presentado este lunes en Viena.

El informe atribuye este fenómeno a "la creciente desorganización de la delincuencia" en el país, y recuerda que "los carteles dominantes de hace cinco años se han fragmentado y diversificado".

Ello explicaría que el número de asesinatos se haya incrementado en México entre 2014 y 2017 después un período a la baja.

"Una sucesión de arrestos de alto nivel desataron el conflicto y la fragmentación dentro de algunos de los principales carteles", dice el documento, que sitúa en 2007 el comienzo de las operaciones del Estado contra los capos más importantes de la droga.

"El capo del estado de Sinaloa, que dominó numerosos mercados de la droga durante años, fue extraditado a Estados Unidos en 2017", recuerda el informe en referencia a Joaquín "El Chapo" Guzmán, cuya detención por parte de las fuerzas mexicanas es considerada uno de los desencadenantes de esta situación.

El otro factor citado es la detención o la muerte violenta de numerosos líderes del cartel de los Zetas entre 2012 y 2018, dice el informe sobre otro de los grandes grupos de narcotraficantes.

México registró en 2017 un récord histórico de muertes violentas, al producirse en el país más de 30,000 homicidios, según datos ofrecidos por la ONUDD en su Estudio Mundial sobre Homicidio de 2019. Foto: Cuartoscuro

Según la ONUDD, "la desorganización del mercado provocada por estos golpes a la jerarquía de los principales carteles parece ser la razón por la que se revirtió la tendencia a la baja, y las tasas de homicidios comenzaron a subir de nuevo entre 2014 y 2017".

La situación afectó también a activistas por los derechos humanos y periodistas.

En los primeros 10 meses de 2017, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México registró 285 casos de acoso, violencia, robo o ataques cibernéticos contra defensores de los derechos humanos.

Según el estudio de Naciones Unidas, algunas activistas están en el punto de mira por el hecho de ser mujeres, en especial aquellas "que han puesto en marcha campañas para combatir la violencia generalizada contra las mujeres y los asesinatos de género".

Entre 2010 y 2017 han sido asesinadas en México más de 43 activistas y periodistas mujeres, destaca el informe. 

 

Homicidios machistas, el principal peligro para las mujeres

 

Matar es un asunto de hombres, para ambas partes: el criminal y la víctima. Las mujeres tienen un riesgo muchísimo menor de morir asesinadas pero, eso sí, cuando alguien las mata suele ser por el simple hecho de ser mujeres.

Así lo denuncia el Estudio Mundial sobre el Homicidio de 2019 publicado este lunes por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), con sede en Viena.

Las cifras son nítidas: un 80 % de las víctimas de los homicidios intencionados son hombres, pero entre la mitad y dos tercios de las mujeres asesinadas mueren a manos de su pareja, expareja o un familiar cercano.

El informe de la ONUDD confirma que el mayor peligro para una mujer no es caminar sola por la noche en un barrio extraño: estadísticamente hablando, el riesgo se dispara en el momento en el que regresa a su hogar.

Y si bien en el crimen "entre hombres" es fácil identificar los factores que aumentan la frecuencia de homicidios - pobreza, desempleo, bajo nivel educativo... - estas diferencias sociales apenas se presentan en el caso de los asesinatos de mujeres: los agresores se dan en todas los niveles económicos y sociales.

Por el contrario, en el 82 % de los casos de asesinatos en una pareja, ellas fueron las víctimas.

Hay pocos estudios sobre parejas homosexuales; los que hay indican que los casos de homicidio en una relación entre hombres superan ampliamente los que hay entre mujeres.

En total, unas 87,000 mujeres fueron víctimas de asesinatos en 2017 en todo el mundo; de ellas, unas 50.000 murieron a manos de un familiar y en 30.000 casos, esa persona era su pareja o expareja.

El continente más peligroso para ser mujer es África: la prevalencia del asesinato a manos de familiares o (ex)pareja es de 3.1 para cada 100,000 mujeres. América, con una tasa de 1.6 y Oceanía (1.3) son algo más seguras, seguidas de Asia (0.9) y Europa (0,7 muertes por cada 100.000 mujeres).

Asia y Europa intercambian su lugar si se consideran sólo los asesinatos cometidos por parejas o exparejas: en Europa, la violencia ejercida por otros familiares es relativamente baja, del 9 %, mientras que globalmente se sitúa en un 20 % del total y en África incluso llega al 30 %.

La ONUDD utiliza con precaución el término "femicidio" (o feminicidio") para asesinatos en los que el motivo está relacionado con la violencia machista, porque este concepto se define de manera bastante dispar en los 18 países latinoamericanos que lo recogen en su legislación, y por lo tanto no permite elaborar comparaciones.

Aunque el agresor más común es la pareja o expareja, existen formas concretas regionales: así, en Asia Occidental son frecuentes los "asesinatos de honor", en los que la propia familia decide matar a una mujer cuya actitud se considera demasiado liberal frente a los tabúes sexuales.

El homicida puede ser el padre, un hermano, un tío, pero también la madre.

Y en la India se lucha contra los "asesinatos de la dote", en los que la familia del marido inflige violencia a una mujer casada para forzar a la familia de ella a pagar la suma prometida al pactarse la boda.

La ONU explica que la prevención de los asesinatos machistas exige estrategias políticas de educación a largo plazo y un cambio de mentalidad respecto a los roles sexuales y la función de la mujeres la sociedad. 

Sube el número de homicidios en el mundo debido a violencia en Latinoamérica

 

Un total de 464,000 personas fueron víctimas de homicidios en 2017, más que todos los muertos en guerras ese año, con Latinoamérica como zona más peligrosa y con la desigualdad, el crimen organizado y el machismo entre las principales causas.

Ese es el panorama que dibuja el Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019 publicado hoy en Viena por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (OUNDD).

La ONU compara la cifra de 2017 con la de 1992 y concluye que, aunque el número de fallecidos aumentó un 17 %, se produjo un descenso de la tasa de homicidios, es decir, del número de víctimas por cada 100,000 habitantes, debido al aumento de la población.

Así, de los 7.2 homicidios por cada 100.000 habitantes de 1992, se pasó en 2017 a 6.1, disminuyendo, en términos generales, el riesgo de morir por esa causa.

"En términos de una tendencia a muy largo plazo, estamos en las décadas más pacíficas" explica a Efe Angela Me, una de las coordinadoras del informe.

Sin embargo, dentro de esa tendencia general, desde 2015 se detectó una leve subida, por primera vez en décadas de bajada.

Ese aumento puede explicarse por el aumento en América Latina, la región con la tasa más alta y la única donde sube y, especialmente, en países como Brasil y México, cuyo peso demográfico influye en la tasa de todo el continente.

Dentro del continente americano, con una tasa media de 17.2, destacan los altos índices de Centroamérica (25.9), Sudamérica (24.2) y el Caribe (15.1), lejos de las cifras del resto del mundo: África (13), Europa (3), Oceanía (2.8) y Asia (2.3).

Por subregiones, las tasas más bajas, de 1 homicidio por cada 100,000 habitantes al año, se encuentran en Europa Occidental, el este de Asia, Australia y Nueva Zelanda.

Al hablar de las causas, el reporte señala factores como la desigualdad, el desempleo, la corrupción, la inestabilidad política, los estereotipos de género y el crimen organizado.

"Los países con una marcada desigualdad de ingresos tienen más probabilidades de tener una mayor tasa de homicidios que aquellos con brechas más pequeñas", resume el informe.

De hecho, la ONUDD destaca que si el crecimiento económico no se reparte equitativamente en la sociedad, la violencia puede subir.

Con todo, Angela Me explica que si, en general, "las diferencias en tasas de homicidios entre países pueden ser explicadas principalmente con el desarrollo socioeconómico", en América Latina no siempre se cumple esa correlación.

"La interpretación es que hay un componente que otras regiones no tienen, que es el crimen organizado y las bandas", señala Me, que añade a esa ecuación el extendido uso de armas de fuego, mucho más habitual que en otras partes del mundo.

Así, en países como Honduras, El Salvador o Venezuela, las tasas de homicidios son mucho más altas de lo que correspondería a su desarrollo socioeconómico.

La ONUDD destaca también el impacto del crimen organizado, responsable del 19 % de todos los homicidios en 2017.

El informe estima que entre 2002 y 2017, el crimen organizado mató a un millón de personas, tantas como víctimas de guerras.

En América Latina, las maras y el narcotráfico son elementos clave en esa relación de crimen organizado y alta tasa de homicidio.

Respecto a las maras, el informe alerta de los altísimos índices de muertes violentas entre adolescentes y jóvenes varones en algunos países de Centroamérica, aunque también en otras naciones.

La ONU se refiere al fenómeno de los "ninis", los jóvenes que ni trabajan ni estudian.

Así, el informe alerta de que "se cree que el creciente número de jóvenes desempleados y socialmente desfavorecidos está contribuyendo al aumento de los crímenes violentos, incluidos los homicidios, en América Latina", debido a la combinación de que hay mucho jóvenes sin perspectivas y bandas criminales dispuestas a reclutarlos.

La ONUDD estima que el 21 % de los jóvenes latinoamericanos de entre 15 y 24 años caían en la categoría de "ninis" en el año 2015.

La solución, dice la ONU, pasa por más educación, más trabajo comunitario y un desarrollo de las policías de barrio.

"Si no tienes educación, tienes menores oportunidades de empleo y hace más fácil que los niños se unan a esos grupos criminales", alerta Me.

El Estudio dedica un capítulo entero a los crímenes machistas y destaca que, aunque las mujeres suponen sólo el 20 % de todas las víctimas de homicidios, son la inmensa mayoría en los crímenes de pareja.

Así, casi el 60 % de las 87,000 mujeres que fueron asesinadas en 2017 en todo el mundo fueron víctimas de un crimen machista cometido por sus parejas, exparejas o familiares hombres, lo que hace que el hogar, insiste la ONU, sea "el lugar más peligroso" para ellas.

El reporte también apunta a la cada vez más evidente, pero aún poco estudiada, relación entre crisis climática, y problemas medioambientales en general, con el aumento de la violencia, especialmente por la falta de recursos, como agua o tierra cultivable.

Diez cifras que resumen la situación de los homicidios en el mundo

 

El Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019, publicado este lunes por la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), hace un análisis exhaustivo del número, las causas y las posibles soluciones a los homicidios intencionados en el mundo.

Estos las principales cifras y datos que ayudan a comprender la situación.

1.- Más muertes. Un total de 464,000 personas fueron víctimas de homicidios intencionados en 2017, frente a las 362,000 registradas en 1990.

2.- Pero una tasa más baja de homicidios. Pese a que el número de homicidios aumentó, el aumento de la población hace que la tasa, el número de muertes por cada 100,000 habitantes, haya bajado del 7.4 en 1993 al 6.1 de 2017.

3.- Un reparto desigual. Por continentes, la tasa más alta se registra en América, 17.2. Le siguen África (13), Europa (3), Oceanía (2,8) y Asia (2.3). Los índices fluctúan mucho internamente entre las regiones, por ejemplo entre los 62.1 homicidios anuales por cada 100,000 habitantes en El Salvador, y los 3.1 de Chile. Al otro extremo, Singapur tiene una tasa de homicidios de 0.2.

4. Crimen organizado. El 19 % de todos los homicidios de 2017 estuvieron relacionados con el crimen organizado. Desde el año 2000, el crimen organizado mató a tantas personas como todos los conflictos armados en el mundo.

5.- Hombre y mujer. Cerca del 81 por ciento de las víctimas de homicidios registradas en 2017 fueron hombres, así como más del 90 por ciento de los sospechosos. El desequilibrio es especialmente marcado en Latinoamérica, y aumenta con la edad.

6.- Asesinatos machistas. Aunque las mujeres son víctimas en sólo el 20 % de todos los asesinatos, esa cifra se eleva hasta el 82 cuando se trata de homicidios cometidos dentro de la pareja. Casi el 60 por ciento de las 87,000 mujeres que fueron asesinadas en 2017 en todo el mundo fueron víctima de un crimen machista cometido por sus parejas, exparejas o familiares hombres, lo que hace que el hogar sea "el lugar más peligroso" para ellas.

7.- Armas de fuego. La facilidad de acceso a las armas de fuego y las tasa de homicidios está relacionada. En 2017, poco más de la mitad de todos los homicidios intencionados fueron cometidos con armas de fuego. En América, esa proporción sube al 75 %.

8.- Alcohol y drogas. El 37 % de los homicidios cometidos en 2017 tuvieron lugar bajo la influencia de sustancias psicoactivas. En el 90 % de los casos, se trataba de alcohol.

9.- Impunidad. En el mundo, el 63 % de los homicidios cometidos son resueltos por la Policía. Ese porcentaje cae al 43 % en América, un continente donde la impunidad, causada por un sistema judicial débil, crea un ambiente en el que los criminales operan con más facilidad.

10. Crisis climática. El informe advierte de que la crisis climática y la creciente falta de recursos, como el agua, generan conflicto. La ONUDD se refiere a un informe de 2015 que apunta a que por cada grado centígrado que suba la temperatura, los conflictos interpersonales pueden subir un 2.4 %, y los choques entre grupos más de un 11.