En las variables externas está el futuro de la producción de gas de Estados Unidos que es susceptible a choques externos, otro son los precios del Henry Hub. ESPECIAL
Sumado a esto se encuentran las políticas ambientales del gobierno de Joe Biden en las que se comprometió a abatir las emisiones de CO2 y de metano de la industria energética

Ciudad de México.- México se 'casó' con el gas de Texas por el hecho de que se construyó una red de gasoductos donde se tienen contratos de largo plazo, que lo ponen en una situación de dependencia y que hace difícil desarrollar un mercado interno, dijo el especialista de la Universidad Rice, Isidro Morales.

Durante un panel del sector energético, el especialista dijo que se tienen contratos de gas de 25 hasta 30 años, considerando las renegociaciones de los gasoductos, para seguir importando gas natural y que seguirá siendo atractivo para el país.

"Eso automáticamente nos ponen una situación de dependencia donde es difícil desarrollar un mercado interno", señaló Isidro Morales y recordó que ningún otro país tiene una alta dependencia al gas natural como México.

Añadió que esta dependencia tiene dos variables que vulneran el sistema de gas natural mexicano. En las variables externas está el futuro de la producción de gas de Estados Unidos que es susceptible a choques externos, otro son los precios del Henry Hub que tenderán a subir los próximos años y su futuro es susceptible a la evolución de las exportaciones.

Sumado a esto se encuentran las políticas ambientales del gobierno de Joe Biden en las que se comprometió a abatir las emisiones de CO2 y de metano de la industria energética.

En las variables internas destacó las pocas probabilidades de Pemex de elevar la producción de gas en el corto y mediano plazo, el anclaje de la infraestructura de importación con Texas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como consumidor e importador dominante y los reguladores y gobierno a favor de la comisión en materia de generador y distribuidor dominante.