Debido a la emergencia sanitaria, el cierre de las empresas y de negocios en actividades no esenciales, esta población quedó fuera de la fuerza de trabajo al perder el vínculo con la unidad empleadora. ESPECIAL
La cifra resulta del conjunto de personas subocupadas y aquellas no económicamente activas disponibles para trabajar

CDMX.- La crisis que generó la pandemia del COVID-19 provocó que la economía mexicana no tenga las condiciones de aprovechar plenamente el potencial que representa la mano de obra de 19.6 millones de mexicanos.

La cifra resulta del conjunto de personas desocupadas, subocupadas y aquellas no económicamente activas disponibles para trabajar en el cuarto trimestre de 2020.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del Inegi, la mayor parte de este grupo de trabajadores desaprovechados o subutilizados corresponde a las personas no activas económicamente disponibles para trabajar, es decir, quienes no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran.

Este segmento de la población sumó 8.9 millones de personas al cuarto trimestre 2020, cifra 53% superior a los 5.8 millones existentes en el mismo periodo del año anterior.

Debido a la emergencia sanitaria, el cierre de las empresas y de negocios en actividades no esenciales, esta población quedó fuera de la fuerza de trabajo al perder el vínculo con la unidad empleadora, muchos de los cuales se espera que retornen a su trabajo una vez que se reanuden las actividades.

Analistas opinan que, debido al lento control de la pandemia durante 2020, muchas personas no tuvieron incentivos para buscar trabajo en gran parte del año, es por ello que la población no activa económicamente, pero disponible, cerró 2020 con una cifra elevada.

El segundo segmento de la fuerza laboral subutilizada del país que registró un repunte importante el año pasado fueron los trabajadores subocupados, es decir, las personas empleadas que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de lo que su ocupación actual les demanda.

Este grupo ascendió a 8.1 millones de personas en los últimos tres meses del año pasado, casi el doble de los 4.3 millones registrados en el mismo periodo de 2019.

Una buena parte de las 12 millones de personas que perdieron su empleo debido al confinamiento por la pandemia en abril y que lograron recolocarse en algún puesto, lo hicieron en condiciones más precarias, principalmente dentro de la informalidad, con menos horas de trabajo y un menor salario, por lo que cada vez más personas se vieron en la necesidad de buscar una ocupación adicional que complemente su ingreso.

El tercer segmento de la fuerza laboral desaprovechada o subutilizada es la población abiertamente desocupada, que se conforma por personas que se encuentran sin trabajar, están disponibles y buscaron empleo en el último mes a la entrevista.

En términos absolutos, la población desempleada fue de 2.5 millones de personas en los últimos tres meses del año pasado, cantidad superior en 607 mil personas, comparada con el cuarto trimestre de 2019, es decir, un aumento anual de 31.3%. Un tercio del universo, subutilizado.

ARCHIVO

REPUNTE DE SUBUTILIZACIÓN

De esta forma, la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo, que representa a los desocupados, subocupados y no económicamente activos disponibles para laborar, repuntó 19% durante el cuarto trimestre de 2019 a 30.3% en el cuarto trimestre del año pasado.

Al menos 12 de las 32 entidades del país reportaron una tasa de subutilización de la fuerza de trabajo por arriba de la media nacional, entre las que destacan Ciudad de México, con un nivel de 43.6%; Tabasco, 42.5%; Tlaxcala, 38.5%; Zacatecas, 36.3%, y Guanajuato, 35.2% en los últimos tres meses del año pasado.

COAHUILA, ENTRE LAS DE MENOS SUBUTILIZACIÓN

Las que menor tasa de subutilización tuvieron fueron Jalisco, con 19.8%; Coahuila, con 20.5%; Aguascalientes, con 20.9%; Baja California, con 21.2%, y Querétaro, con 22.9%, todas por debajo del promedio nacional.