Andrés Manuel López Obrador, presidente de México | Foto: Cuartoscuro
El Presidente reiteró que la seguridad sigue siendo el principal reto de su gobierno, sin embargo, señaló que todos los días trabaja con el Gabinete de Seguridad para resolver la situación

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que todos los días está “preocupado” y “ocupado” en resolver el problema de la inseguridad en México, pues reiteró que no se ha podido avanzar como quisiera en este que se ha convertido en el principal reto de su gobierno.

En la inauguración del XLII Congreso Nacional de Tribunales Superiores de Justicia, admitió que se ha progresado, pero no lo suficiente en reducir la “muy mala” imagen de México en el extranjero relacionada con la violencia, los capos y el crimen organizado.

Destacó, sin embargo, la importancia de mejorar y fortalecer la cara del país, tanto en el interior como en el exterior, con el propósito de demostrar que se realizan “cambios verdaderos” en la vida pública de la nación.

Ante los presidentes y presidentas de los tribunales de justicia del país, expuso que “para cambiar las percepciones hay que cambiar las realidades” y en eso trabajan él y su gabinete todos los días.

En contraparte, resaltó que el gobierno de México es reconocido en todo el mundo por el inédito combate que ha emprendido contra la corrupción a todos los niveles.

López Obrador manifestó que “todos podemos constatar cómo hay más respeto y confianza en las autoridades de los tres poderes y de las instituciones independientes, autónomas de nuestro país”.

Durante su discurso, dijo: “Y también hemos ido ganando terreno en la imagen de México en el extranjero, antes había una muy mala imagen que tenía que ver con la violencia y con la corrupción. El extranjero sabía más de nuestro país por la violencia, por lo que hacían las bandas del crimen organizado, sus jefes, sus dirigentes, había toda esa leyenda, que resultaba interesante en el extranjero, para saber sobre la vida de los capos y de lo que sucedía en esta materia en el país.“Ahora, aunque sigue habiendo esa percepción en el mundo, ha bajado. En eso no se ha avanzado lo suficiente, porque no se trata de una campaña de propaganda, de publicidad; para cambiar las percepciones, pues hay que cambiar las realidades”.

El Presidente reconoció: “No hemos podido avanzar como quisiéramos en reducir, disminuir la incidencia delictiva, aunque estamos todos los días trabajando sobre esto, preocupados y ocupados sobre esto, que es la asignatura pendiente, que es nuestro reto, nuestro principal desafío.

“Les comentaba a los presidentes de los tribunales que todos los días, de lunes a viernes de seis a siete de la mañana se reúne el Gabinete de Seguridad. Está la licenciada Olga Sánchez Cordero desde muy temprano, está el secretario de la Defensa, el secretario de Marina, el secretario de Seguridad Pública y el consejero jurídico (…) Estamos trabajando de manera coordinada, de manera conjunta, por eso tenemos confianza que vamos a poder entregar buenos resultados y vamos a ir serenando al país, y va a cambiar la imagen por completo de México en esta materia en el extranjero en este asunto”, puntualizó.

Habló de la importancia de rescatar a los jóvenes y de que su administración tiene que “competir” con las organizaciones criminales para que no ingresen a sus filas.

“Acaba de pasar esta tragedia tremenda en Coatzacoalcos, uno de los que roció la gasolina, un joven de 15 años. Entonces, tenemos que atender a los jóvenes”.

Por otra parte, refrendó su compromiso con el Poder Judicial del que expresó plena confianza en el trabajo que desarrollan ministros, jueces y magistrados, pese a la polémica que generan los amparos y la libertad de presuntos delincuentes.

Señaló que su gobierno respeta la independencia del Poder Judicial a nivel federal y local, así como del Poder Legislativo del que ha gozado de su apoyo para concretar reformas constitucionales.

Respecto a las determinaciones de integrantes de los órganos jurisdiccionales, López Obrador manifestó su confianza en que se corrijan algunos aspectos controversiales en sus resoluciones.

“Lo que tiene que ver con amparos, lo que tiene que ver con las libertades a presuntos delincuentes, yo soy partidario de que esto se vaya corrigiendo con respeto a la autonomía y la independencia de poderes y que surja de cada uno de los poderes, que no haya ningún tipo de propuesta externa”, indicó en el acto también encabezado por el magistrado Rafael Guerra Álvarez, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Ciudad de México.