El lunes inició por Las Estrellas, en sustitución de “El Bienamado” que comentamos justo el día de su final el domingo pasado, la más reciente telenovela producida por Juan Osorio: “Mi Marido tiene Familia”.

Basada en un original de origen coreano del mismo título, en esta ocasión, y a diferencia del no muy afortunado primer intento de adaptar una historia de aquel país a la realidad mexicana como lo hiciera el mismo Osorio en la fallida “Sueño de amor” del año pasado, “Mi Marido tiene Familia”, quizás porque los televidentes estaban en espera de algún buen producto del género que no había en ese horario prácticamente desde la exitosa “Mi Corazón es Tuyo” del mismo productor es que en su primer capítulo tan solo fue exitosa por convocar a un poco más de 3 millones de espectadores según cifras oficiales, dejando casi en la mitad de rating a su competencia más directa en ese mismo horario en Azteca que será hasta mañana la serie “Su nombre era Dolores: La Jenni que yo conocí”.

Esta última, biografía no autorizada de la llamada “diva de la banda”, Jenni Rivera, realizada originalmente para la cadena Univisión, tuvo un rating de poco más de 1 millón de televidentes, una cifra nada mala para una televisora que hace justo un año estaba en la lona en lo que respecta a una buena respuesta del público en el horario estelar y menos con producciones de manufactura nacional.

El mayor reto para Azteca Trece viene a partir del próximo martes luego del final de “… la Jenni” el día de mañana a partir de las 20:00 horas ya que en su lugar se transmitirá a partir del próximo martes 13 (¿qué ninguno de los involucrados escuchó alguna vez aquel conocido refrán de “en martes ni te escases ni te embarques” y menos si es fecha cabalística?) un programa unitario que lo único atractivo (por el morbo, más que otra cosa) es el de “1000 formas de amar”, que fuera de avances que nos han dado historias candentes de diversidad sexual tiene muy poco en cuanto al nivel de producción que maneja para competir contra la producción de Osorio.

Y es que “Mi Marido tiene Familia” nos encantó desde el primer capítulo, desarrollándose en el entorno de una ciudad de Oaxaca de la época actual muy tradicional lo mismo que cosmopolita, alrededor de una pareja que forman Julieta (Zuria Vega) y Robert (Daniel Arenas), quienes al sufrir el revés del regreso de un préstamo que la primera le hizo a un hermano, se ven prácticamente forzados a buscar un nuevo lugar para vivir el cual resulta ser uno que renta la familia de Eugenio (Rafael Inclán) y Blanca (Diana Bracho), quienes viven con el dolor de haber perdido a su único hijo siendo niño … sin saber que viene siendo Robert, con quien Blanca en particular no tuvo un encuentro inicial muy afortunado. Irónicamente, dos cartas fuertes de esta historia son dos exAztecos: Héctor Bonilla y Yahir.

Bonilla, como comentamos cuando se dio a conocer, como el director y Yahir como cantante y actor.

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