Mickey Mouse en su primera aparición en 1928 Foto: Tomada de Internet
Los derechos de autor de los personajes de Superman, Batman, Blancanieves de Disney y los primeros Looney Tunes entrarán en el dominio público entre 2031 y 2035

En 1886 las principales naciones del planeta se reunieron en Berna para debatir sobre los derechos de autoría. La cumbre estaba propulsada por un incipiente debate sobre la reproducción y comercialización de las obras artísticas, muy especialmente las literarias.

El acuerdo alcanzado sigue vigente, con pequeñas excepciones, a día de hoy: una obra tiene copyright durante la totalidad de la vida de su creador y hasta 50 años después de su muerte.

Excepto en Estados Unidos.

En 1886 Estados Unidos decidió mantenerse al margen de lo acordado en Berna y continuar con su propia legislación. Su voluntario aislamiento pasó a mejor vida a mediados de los años setenta, cuando el Congreso armonizó sus leyes en sintonía con la Convención de Berna. Una década después, en 1988, pondría fin a un largo siglo de excepcionalidad legal. Pero entre tanto, ¿qué hay de las obras producidas entre 1886 y 1976?

La culpa es de Mickey Mouse

Es un hito relevante: piezas como The World Crisis de Winston Churchill, Los Diez Mandamientos de Cecil B. DeMille o la adaptación teatral de El Retrato de Dorian Gray imaginada por Theodore Pratt ya no requieren de permiso (y pago) para ser reproducidas sobre cualquier soporte. El truco de la historia, sin embargo, reside en lo extraño de las fechas: 1923 + 75 es igual a 1998. ¿Por qué las obras de entonces se están liberando veinte años más tarde?

La culpa es de Mickey Mouse. En 1997 la gran industria audiovisual, al menos la que llevaba el suficiente tiempo en funcionamiento, cayó en la cuenta de que un buen puñado de sus creaciones de principios del siglo XX pasarían a dominio público a principios del siglo XXI. La mayor parte de ellas no tenían relevancia, dado que habían dejado de ser rentable hacía muchos años, pero Mickey era otra historia. Su primera aparición (Steamboat Willie) databa de 1928. En 2004, ya sería de dominio público. Para Disney era un problema.

En 1999 el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley con la que extendió 20 años el plazo para liberar los derechos de autor de cientos de obras de arte literarias, musicales y visuales.

A pesar de que muchos fanáticos presentían la posibilidad de que este plazo se vuelva a discutir y se prolongara en el tiempo, esto no pasó.

La gran expectativa gira en torno a la expiración de los derechos de autor de Steamboat Willie -el corto animado que lanzó a la fama a Mickey Mouse- y con ello el reclamo de Disney a la estrella de la película, Mickey Mouse.

Disney –que tiene varios sistemas de protección legal para un personaje tan importante para su mercado como Mickey Mouse– posee los derechos de autor del personaje original.

Además, tiene los derechos de autor de versiones posteriores del personaje, que tienden a ser más conocidas por el público moderno como el ratón con guantes. Y también posee derechos de marca.

Otros personajes

Los mismos problemas legales surgirán cuando otros personajes icónicos (Batman, Superman, Bugs Bunny, Daffy Duck, Winnie the Pooh, etc.) caigan en el dominio público en los próximos 20 años.

En unos pocos años será legal crear nuevos trabajos basados en estos personajes y posiblemente incluso vender juguetes y otras mercancías sin la autorización de los titulares de los derechos de autor.

Sin embargo, la evolución de este tipo de personajes ha sido tal desde su aparición que, por ejemplo, cualquier persona podrá crear nuevos dibujos animados de Batman después de 2035, pero deberá tener cuidado de usar solo elementos de la encarnación original de Batman.

Las líneas de la historia, los personajes y otros elementos que se lanzaron en años posteriores seguirán protegidos por derechos de autor.

Las personas tendrán que esperar a que las ediciones posteriores de la serie caduquen antes de que esos elementos queden libres para que cualquiera pueda usarlos. (I)   

Con información de El Telégrafo y Magnet