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Cada uno de nosotros tiene una ‘manera de ser’ que se refleja en la forma de expresar las emociones. Le diremos cómo se construye, cómo evoluciona y cómo influye en su carácter

Por: OMNIA

El temperamento se moldea en la infancia. Las experiencias sobre lo que uno ve o escucha, la conducta de la familia en la que uno se cría, la escuela a la que va, el nivel socioeconómico… Todo ello contribuye a marcar el carácter.

Los primeros acontecimientos de la vida son los que más influyen en la definición del temperamento. Y aunque usted no lo crea, esa definición de los primeros años juega un papel enorme en la psicología del adulto.

La formación del carácter es tan importante, que define el trabajo que uno escoge, la gente con la que uno se relaciona y la familia que uno crea. Es más, si usted tiene un caracter adaptable a las condiciones del ambiente, usted es un candidato a ser feliz.

Pero si no tiene esa capacidad entonces tiene una alta probabilidad de ser infeliz. Dicho en pocas palabras: lo que hace de usted una persona sensata es su capacidad de adaptación al medio. Y eso es algo que queda definido en el carácter.

Desde que somos bebés

La idea de que el carácter define la vida de una persona, no es nueva. De hecho, los padres siempre han observado que sus hijos tienen diferentes formas de ser.

Desde el momento de su nacimiento, un bebé puede observar al mundo de manera calmada y sosegada, mientras que su hermano podría mostar un comportamiento rebelde e inquieto.

Las primeras manifestaciones del temperamento ocurren poco después de nacer. En esa etapa los bebés responden a lo que usted menos pueda imaginar, por ejemplo, reaccionan al tono en el que usted le habla, a sus ademanes, a sus apapachos, a su rechazo, a sus instintos de protección y a sus alejamientos.

Digamos que se trata de una niña. ¿Llora ella para manifestar su descontento o muestra su incomodidad de manera más tranquila?

A medida que la niña crece, su manera de ser se vuelve más evidente. Por ejemplo, muestra cierto patrón en sus funciones corporales (en su forma de comer o en su manera de dormir); también en su habilidad para adaptarse a los cambios; y en su nivel de curiosidad o de cautela cuando se enfrenta a lo desconocido.

De este modo, la niña empieza a explorar el mundo, pero lo importante es que las características de su temperamento permanecerán para toda la vida. ¿Qué tan tolerante y activa es ella? ¿Qué tan marcado es su lapso de atención? ¿Con qué facilidad se aburre o se frustra? ¿Es sonriente o triste, es propensa a las lágrimas o siempre está alegre y alerta? Todas esas características comienzan a defi nirse desde muy temprano en la vida.

Una niña callada y sensible tiene una alta probabilidad de crecer insegura y tímida. Pero si tiene una buena crianza aprenderá a manejar su timidez y crecerá feliz y segura. Cada uno de nosotros tiene una ‘manera de ser’ que se refleja en la forma de expresar las emociones. Le diremos cómo se construye, cómo evoluciona y cómo se mide el carácter

Genética y crianza

Tanto la genética como la crianza influyen en el temperamento. Es decir, tanto los genes como el entorno en el que usted crece. Se sabe que la genética influye en el temperamento porque los gemelos idénticos tienden a parecerse en su carácter, ya sea que se críen juntos o separados.

Y se sabe que hay varios químicos cerebrales que influyen en el carácter, entre ellos, la norepinefrina y la dopamina.

Cuando los cerebros de un grupo de bebés fueron escaneados, los investigadores encontraron que aquellos que mostraron más actividad en el lado izquierdo de la región frontal, la parte del cerebro asociada a las emociones, tendían a ser más cariñosos y extrovertidos.

Y aquellos con más actividad neural en la sección derecha eran más propensos a llorar cuando se les separaba de su madre.

Otra pieza del rompecabezas tiene que ver con qué tan eficientemente el cerebro procesa la dopamina y la serotonina, dos mensajeros químicos que infl uyen en la habilidad de sentir placer y dolor. En los adultos por supuesto, los niveles bajos de esas sustancias están asociados con ansiedad y depresión. ¿Significa esto que el adulto extrovertido y violento se define desde la infancia? No necesariamente, ya que el entorno y la crianza son dos grandes modeladores del carácter de una persona.

Lo que se encontró

En 1956 varios psiquiatras se dedicaron a observar el temperamento de un grupo de niños y encontraron resultados sorprendentes. De manera consistente, descubrieron que los niños bien ajustados a sus ambientes familiares mostraban muy buena adaptación a los cambios, mientras que los niños procedentes de hogares emproblemados tenían una adaptación muy pobre a cualquier cambio que ocurriera en su entorno.

Por ejemplo, una niña callada y sensible tenía una alta probabilidad de crecer insegura y tímida. Pero si tenía una buena crianza aprendía a manejar su timidez y crecía feliz y segura.

Durante 40 años los psiquiatras le dieron seguimiento a los niños que empezaron a investigar en 1956. Y encontraron que los bien adaptados a su ambiente hogareño se desempeñaron mejor, tanto en el ambiente escolar como en su vida de adultos. Y aquellos con problemas de crianza continuaron enfrentando problemas de adaptación en la adultez.

Los investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:

1. La inseguridad es el resultado de una crianza carente de valores que genera una pobre adaptación al medio ambiente.

2. La gente nace sensible pero no nace insegura. Se vuelve insegura como resultado de sus experiencias en la infancia.

3. Una persona puede nacer sensible y cautelosa, pero no tímida ni insegura.

4. La crianza tiene un valor enorme en la definición del carácter.

La Prueba

¿Cuál es su disposición innata para enfrentarse a la vida?

Conózcala haciéndose esta prueba:

En una escala de 1 a 6, ¿cómo se clasificaría usted a sí mismo en comparación con otros adultos que conoce? Descúbralo enseguida:

■ Su nivel de actividad ¿Es usted de los que resuelve rápido o es calmado y prefiere ‘darle vuelta a sus errores’ en lugar de organizarse y corregirlos?

Dése una puntuación de 1 a 2 si: es muy activo (  ) Puntuación de 3: si es regular (  ) Puntuación de 4 a 6: si es calmado y piensa que todas las cosas se resuelven a su tiempo (  )

■ Su ritmo de vida ¿Es usted puntual y programa sus actividades o actúa con espontaneidad y odia todo lo que le haga sentir acorralado? Puntuación de 1 a 2: Me siento orgulloso de ser ordenado y predecible (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Que se preocupen otros (  )

■ Su adaptabilidad ¿Se le dificulta estar alerta en las mañanas? ¿Lo irritan con facilidad los cambios de planes? ¿Puede pasar de una cosa a otra sin considerar el tiempo invertido? Puntuación de 1 a 2: Soy muy flexible (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Soy muy rígido (  )

■ Su sensibilidad ¿Qué tan rápido nota usted los cambios en el medio ambiente: los niveles de ruido, la temperatura, la luz? ¿Qué tan fácilmente se deja arrastrar por los cambios de humor de otras personas? Puntuación de 1 a 2: Percibo los cambios con mucha facilidad (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Soy indiferente a los cambios (  )

■ Su nivel de distracción ¿Es usted capaz de filtrar el ruido y otros problemas o le distrae la conversación de otros y lo que sucede en su entorno? Puntuación de 1 a 2: Siempre estoy en lo mío (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Me distraigo fácilmente (  )

■ Su intensidad emocional ¿Usted se carcajea en lugar de reír de manera moderada, hace aclamaciones apasionadas, estalla en rabia y grita sobre las cosas más tontas o es prudente al hablar (habla con calma)? Puntuación de 1 a 2: Soy tranquilo (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: La vivo en grande (  )

■ Su tolerancia a la frustración ¿Cómo se siente cuando algo se sale de lo planeado? Puntuación de 1 a 2: Me siento incómodo pero puedo manejarlo Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Pierdo la paciencia muy fácilmente (  )

■ Su humor ¿Tiende usted a ser accesible la mayor parte del tiempo o un pequeño contratiempo lo hace cambiar de humor? ¿Es usted optimista o pesimista? Puntuación de 1 a 2: Soy amable y dispuesto (  ) Puntuación de 3: Regular (  ) Puntuación de 4 a 6: Soy muy enojón (  )

Sume sus puntos Menos de 25: Usted es una persona que se adapta bien a las circunstancias. De 25 a 30: Adaptabilidd aceptable. Más de 30: tiene dificultad de adaptación.

(Adaptado de Health)