Oportunidades. El Gobierno australiano buscará atraer la derrama económica de los alumnos foráneos. | Foto: Especial
Este plan busca reactivar las aportaciones que los alumnos foráneos hicieron a la economía del país en años pasados y que ante la crisis del COVID-19 son ahora más que necesarios

SIDNEY.- El Gobierno australiano anunció este lunes que comenzará a tramitar visados de estudio con el fin de atraer a los miles de estudiantes extranjeros, que aportaron a la economía australiana en el curso 2018-19 más de 24.616 millones de USD (22.588 millones de EUR).

El inicio de la tramitación de los visados fuera de Australia, en una fecha no detallada, permitirá que los estudiantes extranjeros puedan organizar sus desplazamientos a Australia cuando "se reabran las fronteras", que se prevé será el próximo año, dijo en un comunicado el ministro en funciones de Inmigración, Alan Tudge.

El Gobierno también permitirá que aquellos que sigan estudiando sus carreras en el extranjero de forma virtual como consecuencia de las medidas impuestas por la COVID-19 tengan la posibilidad de solicitar posteriormente una visa que les permita trabajar en Australia.

Asimismo los extranjeros que se han graduado en Australia mediante un visado de estudiante podrán pedir una visa postestudios fuera de Australia si no pueden retornar al país debido a la pandemia, mientras que aquellos que no han podido completar las pruebas de inglés tendrán más tiempo para hacerlo.

"Estas medidas respaldarán nuestro sector de la educación internacional, que es el cuarto principal sector exportador (después del carbón, el hierro y el gas)", dijo Tudge.

Los estudiantes internacionales, que representan un tercio de su población estudiantil de 1,5 millones, contribuyen al mantenimiento de 250.000 puestos de trabajo en el sector educativo.

Además, la presencia de los estudiantes internacionales, la mayoría de China, Vietnam y Nepal, pero también de España y Latinoamérica, contribuyen a la supervivencia de los negocios locales en los servicios de alquiler y alojamiento, turismo, hostelería y comercio minorista.

Australia, con más de 12.000 casos de la COVID-19, incluyendo más de 120 muertos, cerró sus fronteras internacionales en marzo pasado, a excepción de sus residentes y ciudadanos, dejando fuera a miles de titulares de visados temporales, entre ellos a los estudiantes extranjeros.

El mes pasado, dos universidades de Camberra tuvieron que suspender un programa piloto para el retorno de los estudiantes extranjeros a raíz del rebrote de en la ciudad de Melbourne (estado de Victoria), que ha descalabrado los planes de reapertura de Australia.

En el estado de Nueva Gales del Sur, que es el principal en términos demográficos y económicos, también preocupan las transmisiones locales en Sídney y la localidad costera de Batesman Bay, aunque en el resto del territorio australiano no ha reportado casi ninguna infección por días o incluso en semanas.