Miguel Barroso
Tal parece que éste es su año. Con 140 pesos ganó la elección por la Dirección de su Facultad

Saltillo.- Hace apenas unos días, Miguel acaba de aterrizar proveniente de Bogotá, Colombia. Anduvo allá esta semana acompañando a tres maestros de la Facultad de Comunicación de la UAdeC, quienes participaron en el Congreso Internacional de Comunicación Social para la paz en la Universidad Santo Tomás, de aquel país.

“La ciudadanía es un concepto en construcción permanente y no puede existir sin inclusión (...) desde la comunicación debemos visibilizar el debate público (...) el discurso mediático muestra, pero impide comprender”, publicó citando a Washington Uranga, uno de los participantes del congreso.

En sus hombros carga con la responsabilidad de cientos de estudiantes de la facultad que votaron por él a pesar de un día de campaña. Por eso quizá se da tiempo de presumir en Facebook cada uno de los logros de sus alumnos y publicar fotografías del 35 aniversario que se acaba de celebrar, y de felicitar a Gibrán Valdés, un alumno que recibió el premio de excelencia por la prueba CENEVAL.

Y aunque parezca que Miguel está muy ocupado, su prioridad es la familia. En mayo recordó a su padre, el día en que hubiera cumplido 50 años de casado con su madre. Publicó una foto de ambos con el mensaje:

“Hace 6 años doña Muerte tomó de la mano a mi padre pero el hilo de plata no se rompió. El amor del bueno no acaba, sólo se sublima y se cambia de dimensión. Ellos siguen amándose como siempre y para siempre”, publicó con nostalgia y con admiración, pero siempre volteando al presente y futuro, con sus hijos Juan Carlos y Miguel.

Por eso orgulloso presumió a finales de mayo la graduación de Miguel en Monterrey. En ese entonces él iba y venía entre la capital regiomontana y Saltillo para cumplir con sus labores, hasta que decidió para este semestre mudarse  a Saltillo, ya como director.

Los presume en su cuenta de Facebook en una carne asada, en el concierto de Linkin Park o en el Pa´l Norte en Monterrey o apoyando al equipo de sus amores, a Los Rayados. No deja de sorprenderse por cómo en un abrir y cerrar de ojos crecieron sus críos, como él los llama.

“Ellos no pierden detalle. El padre los observa. La música en vivo y en familia es vida”, comparte con sus seguidores desde un concierto de rock. Comprometido. Miguel siente un gran compromiso con los alumnos que lo apoyaron para ganar la Dirección de la Facultad de Comunicación de la UA de C de una manera espectacular.