MIND IN SALTILLO: Cartas para aliviar la cuarentena de las mujeres en prisión

Durante la contingencia, la chilena Paulina Vergara lleva cartas a las reclusas de Santiago, en su país. Cualquiera puede escribir a una estas mujeres privadas de su libertad y Paulina le hará llegar la misiva. El objetivo es generar un vínculo de comunicación con el exterior, pues desde que inició la pandemia ellas no pueden recibir visitas ni talleres culturales. ¿Crees que esta idea debería replicarse en Saltillo y en México?
No pueden entrar personas, pero las cartas pueden entrar”
Paulina

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Querida desconocida (o desconocido):

Tal vez la cuarentena sea más llevadera para ti que tienes internet, celular, tableta o computadora y puedes hacer llamadas o recibir mensajes y videos de tus seres queridos, o incluso de personas que no conoces y tienes en tus redes sociales. Tal vez te distraigas con memes en Facebook y grupos de Whatsapp, o quizá tu trabajo se convirtió en peticiones a cualquier hora y videollamadas en Zoom. Pero al final del día sabes que puedes sentir cerca a tus amigos y familia, aunque los tengas un poco lejos. 

Tal vez no sepas que hay mujeres y hombres que tienen más de un mes sin recibir un mensaje ni visitas, a los que la contingencia sanitaria dejó prácticamente incomunicados: son las personas privadas de su libertad, en prisión. Y para ellas, Paulina Vergara inició un proyecto: recibir cartas en su mail, imprimirlas y llevarlas al Centro Penitenciario Femenino de Santiago, en Chile, donde impartía clases de Literatura y Escritura.

Foto: Cortesía

“No pueden entrar personas, pero las cartas pueden entrar”, dice Paulina a MIND IN SALTILLO por videollamada. Ella es guionista y licenciada en Lengua, empezó con el “Proyecto cartas” porque todos los talleres culturales y visitas para las presas fueron suspendidos hace más de un mes en Chile, al igual que en México. Desde 2011 empezó a impartir clases de lectura y escritura de cartas a mujeres en la prisión de Santa Martha Acatitla, en la Ciudad de México. En 2014 regresó a su país y continuó con estos talleres para que las mujeres desarrollaran habilidades y pudieran mantener comunicación escrita con sus hijos, nietos y familiares. Hay que recordar que los celulares están prohibidos dentro de los centros penitenciarios, y si alguien tiene es de manera ilegal.

Además, “este género tiene una vigencia inesperada en las cárceles, a diferencia de los otros espacios donde antes era un medio de comunicación frecuente. Pensé en potenciar esa escritura que ya existe, para ayudar a reconstruir vínculos perdidos, por ejemplo. Una de las características que tiene es el encuentro que provoca y la reflexión que se da durante la escritura”, explica.

“Proyecto cartas” consiste en que cualquier persona mande un mail a Paulina (letraspublicascl@gmail.com) dirigido a una “querida mujer” o “querida desconocida” o el nombre de una de sus alumnas privadas de libertad. Puedes mandar las cartas en formato Word, PDF o en una foto si la escribes a mano. Paulina las imprime y las lleva al Centro Penitenciario de Santiago para que sean distribuidas a las mujeres. Una semana después, ella regresa por la respuesta y la envía a la persona que mandó la primera carta.

Foto: Cortesía
El momento en que escribes estás reflexionando, escribes en primera instancia para ti mismo. El primer destinatario de la carta es el propio autor. El segundo: el nombre del destinatario”
Paulina

“No es lo mismo recibir un mensaje de Whatsapp a recibir una carta. La carta no tiene la inmediatez de Whatsapp, que puede ser maravillosa… El Whatsapp no lo voy a guardar para siempre. Probablemente va a estar un rato. La carta puede estar conmigo hasta que yo lo decida. Tiene una dimensión de objeto. Representa a la persona que no está: su letra, si hizo un dibujo, la tinta”.

El objetivo es generar un vínculo. “Probablemente no se va a dar el vínculo con todas las cartas. Pero sí se ha dado”, señala Paulina. “El momento en que escribes estás reflexionando, escribes en primera instancia para ti mismo. El primer destinatario de la carta es el propio autor. El segundo: el nombre del destinatario”.

A través de una carta podemos estar de alguna manera con alguien, es la prueba física de que pensamos en alguien y se lo demostramos. Podemos conservar algunos regalos, pero una carta con el tiempo se vuelve un tesoro.

Si quieres colaborar o si quieres replicar el “Proyecto cartas” en Saltillo o en otra ciudad, escríbele a Paulina Vergara (letraspublicascl@gmail.com y almarza62@hotmail.com) para tener más información sobre esta iniciativa que requiere compromiso, sensibilidad y dedicación.

Foto: Cortesía

IDEA
Mandar cartas a mujeres en prisión para generar un vínculo de comunicación con el exterior, pues desde hace más de un mes no pueden recibir visitas ni talleres culturales.

EMPRENDEDORA
Paulina Vergara

¿QUIERES PARTICIPAR?
Puedes escribir tu carta a una mujer prisionera, a mano, en Word o PDF y mandarla a:
letraspublicascl@gmail.com
almarza62@hotmail.com

¿QUIERES REPLICAR ‘PROYECTO CARTAS’?

Contacta a Paulina Vergara para conocer más sobre “Proyecto Cartas” y ver cómo se puede realizar la iniciativa en tu ciudad: almarza62@hotmail.com

Foto: Cortesía