La leyenda hablaba de un pájaro negro con las alas rojas.

Nadie lo vio nunca, pero los sacerdotes de la tribu afirmaban su existencia. Más aún: decían que si el ave llegaba a posarse en el suelo todo el pueblo desaparecería. Y sólo ellos podían impedir que eso sucediera.

La gente, entonces, les llevaba toda suerte de dádivas para que se mantuvieran en continua vigilancia y evitaran la llegada del pájaro negro con las alas rojas.

Tanto tiempo se mantuvo esa leyenda que los mismos sacerdotes acabaron por creerla, y sentían el mismo temor del ave que los demás miembros de la tribu.

Ese pueblo desapareció, todo indica que en el siglo 16. Los arqueólogos no pueden explicar su desaparición. Están sus ruinas en la selva, sin embargo, entre ellas una pirámide con la figura del ave repetida muchas veces en sus frisos.

Ayer un pájaro de color negro con las alas rojas voló sobre la ciudad.

¡Hasta mañana!...

Armando Fuentes Aguirre

Armando Fuentes Aguirre

Columna: Mirador

Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila.

Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.