Historias de la creación del mundo.
El Espíritu le comentó al Creador:
–¡Qué temperatura la de estos últimos días! Voluble, veleidosa, tornadiza, caprichosa…. No hay quién la entienda.
El Señor, pensativo, repitió:
–Voluble… Veleidosa… Tornadiza… Caprichosa… No hay quién la entienda…
Dijo eso, y luego exclamó con entusiasmo:
–¡Qué gran idea acabas de darme!
Fue entonces cuando hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía tomó una de sus costillas y…
 
¡Hasta mañana!...