Hay un linda leyenda del cine.

Según esa conseja el famoso cóctel margarita se inventó en Tijuana en honor de Rita Hayworth, cuyo nombre verdadero, de origen español, era Margarita Carmen Cansino, y que en sus principios fue bailarina de cabaret en aquella ciudad.

Cierta o falsa, esa historia tiene el halo que rodea a las grandes figuras del cine. Y Rita Hayworth es de las más grandes, el mayor símbolo sexual en la década de los cuarentas. Su película “Gilda” le dio la inmortalidad. También le trajo la desdicha. Solía decir ella tristemente: “Todos los hombres que he conocido se han acostado con Gilda y han amanecido conmigo”.

Después de una serie de amores desdichados la actriz cayó en el alcoholismo. Sin oportunidades ya en el cine intentó hacer teatro, pero fracasó porque nunca podía recordar sus líneas. Al final un juez le retiró el manejo de sus bienes. Víctima de la enfermedad de Alzheimer, en los últimos años de su vida no recordaba nada de lo que había vivido.

Bebamos un cóctel margarita y brindemos por Rita Hayworth. Digo, por Margarita Carmen Cansino.

¡Hasta mañana!...