Estoy en mi casa de la ciudad.
Tengo mi tele.
Mi estéreo.
Mi tablet.
Mi celular...
Y extraño mi casa en el campo, donde no hay todas esas cosas.
Extraño las largas pláticas en la cocina ante la taza café o de aromado yerbanís.
Extraño mis paseos por la vereda que lleva a la montaña.
Extraño la visión de los árboles y de los animales…
Ahora estoy en mi casa en el campo.
Disfruto las pláticas en la cocina; los paseos por la vereda; la visión de los animales y los árboles…
Entonces extraño mi casa en la ciudad.
 Extraño mi tele, mi estéreo, mi tablet y mi celular.

 ¡Hasta mañana!...