Cuando escribí esto me pareció realista.
Luego lo volví a leer y me pareció cínico,
Tú dirás si es cínico o realista.
Una mañana John Dee caminaba por la playa. El mar le inspiraba profundos pensamientos, como al de Hipona.
Ese día las olas arrojaron a sus pies una lámpara de forma extraña. La recogió y la frotó para limpiarla. De la lámpara surgió un genio de Oriente que le dijo:
-Me has liberado de mi prisión de siglos. Te premiaré por eso. ¿Qué quieres tener? ¿Dinero o sabiduría? Escoge.
-Sabiduría –respondió sin vacilar John Dee.
Al punto se vio convertido en el hombre más sabio del mundo.
Tiempo después sus discípulos le preguntaron:
-Maestro: ahora que lo sabes todo, dinos lo que ahora sabes.
Respondió el filósofo, mohíno:
-Que debí haber escogido el dinero.
Dime tú: esto que escribí ¿es cínico o realista?

¡Hasta mañana!...

Armando Fuentes Aguirre