El sabio gurú les dijo a sus discípulos:

-La vida es como un río en espiral; un río cuyas aguas, las mismas siempre aunque parezcan diferentes, vuelven de nuevo al punto donde una vez fluyeron.

Un estudiante preguntó:

-¿Nos está usted hablando de la reencarnación?

Respondió el maestro:

-Puedes creer en ella o no. Quizás en otro tiempo ya creíste en ella, o quizá no creíste. Difícil será que lo recuerdes, como difícil será que en el futuro recuerdes esto de que hablamos hoy. Sólo sé que si te portas bien habrás de reencarnar en una criatura superior, y si te portas mal descenderás en la escala de los seres. A ese respecto les voy a contar algo. Sucedió que un gusano reencarnó en hombre.

Quiso saber el estudiante:

-¿Se portó bien?

-No –contestó el sabio gurú–. Se portó mal.

¡Hasta mañana!...


Armando Fuentes Aguirre