Terminó el Diluvio, y el arca de Noé se posó en la cima del monte Ararat.

El patriarca envió a un cuervo a fin de saber si la tierra se había secado ya. El cuervo regresó, pues la tierra aún no estaba enjuta.

Luego Noé envió a una paloma. Volvió la paloma trayendo en el pico una hoja de olivo. Luego voló otra vez y no regresó ya. Así supo Noé que podía ya bajar del arca con su mujer, sus hijos y las esposas de éstos, y con todas las criaturas que en pareja habían ido con él.

Entonces el patriarca ofreció al Señor un holocausto, para lo cual sacrificó a un ave limpia y a un animal limpio.

¿Qué animal y qué ave fueron ésos? Nunca lo sabremos. Son los primeros que se extinguieron por causa de los hombres. Y se extinguieron por un motivo religioso. Cuidado con los motivos religiosos.

¡Hasta mañana!...