El fin de semana pasado se estrenó a nivel global, a través de la plataforma de Netflix, la más reciente producción protagonizada por el actor y comediante norteamericano Adam Sandler “Misterio a Bordo” (“Murder Mystery”).

A tres días de hacerlo, aunque es algo inusual en Netflix, dieron a conocer que había recibido descargas mayores a los 30 millones de televidentes, lo que la convirtió por tanto en un éxito que consolidó la permanencia de su protagonista y productor principal Adam Sandler en esta plataforma en la que fue una de las primeras estrellas hollywoodenses que encontraron refugio tras unas últimas desafortunadas películas estrenadas en cine, y como ocurriera de manera similar en su filmografía total, cuenta con totales bodrios como “The Ridicluous Six” (Frank Coraci, 2015) hasta una rescatada sólo por la mancuerna con su compañero de “Saturday Night Live”, Chris Rock, en “The Week Off”, de Robert Smigel, como lo comentamos oportunamente luego de su estreno a finales de abril del 2018.

Teniendo por tanto el antecedente de que teniendo buena química con un coprotagonista que ya hubiera resultado satisfactoria para los grandes públicos como sucediera con Chris Rock tras los éxitos de taquilla que a su vez repitió Sandler teniendo como pareja romántica a nuestra compatriota Salma Hayek en las comedias “Son como Niños” (Dennis Dugan, 2010) y su correspondiente secuela “Son como Niños 2” (Dennis Dugan ,2013), es que para “Misterio a Bordo” Sandler optó en invitar no sólo como pareja sino también como productora a la actriz Jennifer Aniston, con quien ya había tenido un éxito en la pantalla grande con “Una Esposa de Mentira”, también dirigida por Dennis Dugan, en el 2011.

Es así como en “Misterio a Bordo” Sandler interpreta a un policía neoyorkino de nombre Nick Spitz quien luego de 15 años de matrimonio y nunca haber vivido un viaje de luna de miel finalmente consigue hacerle ese regalo a su esposa peluquera Audrey (Anniston) en un viaje al continente europeo en cuyo trayecto y la siesta en el avión saliendo de Nueva York de Nick su esposa conoce a Charles Cavendish (Luke Evans), un millonario que hace migas con la pareja y al saber que van a Málaga, España, los invita al compromiso de la boda de su hijo billonario Malcolm Quince (Terence Stamp) en un crucero solo para convertirse en los principales sospechosos del asesinato del hombre durante la misma travesía.

Basada en un guion de James Vanderbilt, autor, entre otras, de la subvalorada cinta de misterio “Zodiaco” (David Fincher, 2007), es que a pesar de contar con la dirección de un prácticamente desconocido director de nombre Kyle Newacheck (“Game Over Man!”), “Misterio a Bordo” cuenta con un texto sólido que fusiona de manera eficaz la comedia con el género del misterio haciendo guiños directos incluso a autores célebres del mismo como Agatha Christie y en cuyo elenco una vez más, después de colaborar con mexicanos como la mencionada Salma Hayek o Eugenio Derbez (en “Jack and Jill”, también del 2011) ahora toca a Luis Gerardo Méndez destacar como un corredor de autos de nombre Juan Carlos Rivera nada menos que como uno de los “sospechosos comunes” de la trama.

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