Imagen tomada de Facebook: @MiModelorama
Argumenta ‘elevar competencia’ para abrir expendios de alcohol; solicita la apertura de 6 a 15 minisupers a la semana, ha afirmado Milagros Romero, regidora de MC

Cueste lo que cueste, Grupo Modelo quiere vender más cerveza, aunque afecte la salud de la población. En Mérida, donde la compañía tiene una nueva planta, el grupo quiere eliminar barreras para abrir expendios de alcohol a pocos metros de distancia, bajo pretexto de aumentar la competencia.

En septiembre del año pasado, los integrantes de la Comisión de Desarrollo Urbano del Cabildo de Mérida se pronunciaron en contra de la autorización de permisos de uso del suelo y funcionamiento de expendios de cerveza "disfrazados" de minisúper de abarrotes.

En su momento, Milagros Romero Bastarrachea, regidora de Movimiento Ciudadano, denunció la complicidad del Ayuntamiento y la Secretaría de Salud con el Grupo Modelo para la apertura de esos formatos.

Allá, dijo, la empresa solicita la apertura de seis a 15 minisupers a la semana, pero tres de cada 10 de esos negocios no se dedica a la venta de abarrotes en general, sino que se enfocan en la venta de cerveza, es decir, son Modeloramas.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, Carlos Campos Achach, reconoció que la iniciativa de ley presentada por la Cámara Nacional de Comercio de Mérida (Canacome), que plantea la eliminación de candados a la apertura de nuevos expendios de alcohol, no obtuvo el respaldo social requerido, por lo que el gremio empresarial ve necesario abordar el tema una vez que se realice el proceso electoral.

La propuesta levantó la oposición de actores sociales y civiles, la Asociación de Padres de Familia, los Centros de Integración Juvenil y hasta de la Iglesia católica pues la entidad ocupa el primer lugar en intoxicaciones agudas por alcohol, de acuerdo con el Anuario de Morbilidad 2016 de la Secretaría de Salud federal.

Jorge Martínez Ruiz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán, se pronunció por una consulta pública, pues aseguró que una medida de esta naturaleza debe ser puesta a consideración de la sociedad yucateca, ya que aunque se aluden cuestiones económicas para justificar su aprobación, una mayor disponibilidad de alcohol podría derivar en el incremento en el consumo, lo cual a la larga sería contraproducente.