Leyendas. Las atroces historias que relata Sergio fueron investigadas a fondo y busca que no se vuelvan a repetir. | Foto: CORTESÍA
Sergio Sepúlveda le da rienda suelta a su pasión por las historias de asesinos seriales en este libro que compendia la vida y las atrocidades cometidas por 15 individuos

Desde la sección de La Enciclopedia del Crimen en “Venga La Alegría”, el conductor Sergio Sepúlveda ha compartido su pasión por las historias góticas, de crímenes atroces realizados por hombres y mujeres, en investigaciones que fueron más allá con su programa “Difícil de Creer”.

Ahora estas historias de venganza, fama y sangre llegan al ámbito literario con su libro “Monstruos de la vida real: 15 asesinos seriales más difíciles de creer” publicado por Editorial Planeta, en el cual podrás encontrar la información más precisa sobre algunos de los más icónicos criminales.

En entrevista con VANGUARDIA Sepúlveda contó cómo “a nivel personal tengo una afición al thriller, a la crónica policiaca. Siempre me ha gustado desde pequeño cuando empecé a leer con mi abuelo él tenía muchas colecciones de todo tipo pero también tenía de asesinos seriales y aún cuando no eran textos para mi edad empecé a leerlos y encontrarme con todo tipo de relatos”.

Esta afición quedó plasmada en la sección y el programa antes mencionados, aunque en particular La Enciclopedia del Crimen llegó a recibir críticas y censuras por su contenido violento.

“Sin embargo en algún momento que hice un análisis del programa con la audiencia por años la sección número uno era la Enciclopedia del Crimen, no solo porque tenía una parte de comedia sino también porque tenía la historia del asesino”, continuó, “le pregunté a una señora porqué le gustaba la sección y dijo que ella de esa forma se enteraba y trataba de alguna forma alejar a sus propios hijos del camino del mal”.

Esto es parte de sus objetivos; contar la historia para que no se repita, pero señala que cada medio es diferente y aunque llevar una afición a un ámbito profesional es un bendición para él “llevarlo a libro es otro reto porque tienes que encontrar las palabras que te acerquen más a la realidad que se vivió”.

“Cuando tú leas el libro te darás cuenta que más allá de plasmar una afición como tal te das cuenta que es una investigación profunda para relatar los hechos como se dieron. Tú cuando abres el libro de Monstruos de la Vida Real verás relatados a detalle cómo sucedieron las cosas y cómo terminó la historia”, explicó.

Los 15 elegidos fueron seleccionados de una lista de 50, aunque cuenta que entre sus libros se encuentran más de 100 —los cuales podrían llegar a futuras secuelas, de ser exitosa esta edición— con personajes como el Estrangulador de Bosto, el Asesino del Zodiaco o Albert Henry de Salvo.

“Quise encontrar un equilibrio entre los más conocidos como Jack el Destripador o Ted Bundy y otros menos conocidos como Robert Pickton, el estrangulador de cerdos”, agregó, “y la otra es que un libro no es bueno o malo por la cantidad de hojas sino por la calidad de la investigación o la forma de relatar las cosas”, comentó.

Entre ellos se encuentra un mexicano, Gregorio Cárdenas, famoso por haber sido recibido en el Congreso de la Unión con una ovación de pie tras ser perdonado por el Presidente Luis Echeverría al ser considerado un hombre rehabilitado y ejemplo del sistema penitenciario mexicano.

El libro esta diseñado para presentar la información de forma atractiva, con cuadros y datos curiosos que aportan a la biografía, además de un diseño dinámico que se aleja del típico formato de texto negro sobre fondo blanco.

“Cada uno de estos criminales son de los peores seres que han existido sobre la tierra, tal cual. Así haya matado a una persona o haya matado a cien, cualquier persona con estos rasgos es despreciable y el libro no quiere decir otra cosa”, compartió.

“Sin embargo, yo hago una reflexión sobre los casos, ya viendo lo que pasó encuentras que nosotros como sociedad de pronto también colaboramos o somos omisos en colaborar para que las cosas sean mejores”, concluyó, “estos tipos sí eran frágiles mentales, sí eran malvados y actuaban por venganza o por fama o por llenar un vacío pero en muchos casos también fueron víctimas de las circunstancias a nivel familiar o del grupo en que se desarrollaron. Uno como al escribir no puede justificar los hechos pero sí tiene que haber una reflexión de que nosotros no debemos colaborar con eso porque no sabes si el de al lado está esperando algo que detone una conducta que atente contra alguien o contra su propia vida”.