Moody’s mantuvo la calificación crediticia para la deuda soberana de México en “Baa1”, así como la perspectiva negativa ante un marco de política más débil. Foto: Tomada de Internet
Moody’s mantuvo la calificación crediticia para la deuda soberana de México en “Baa1”, así como la perspectiva negativa ante un marco de política más débil

La calificadora advirtió un mayor riesgo en cuanto a que el crecimiento a mediano plazo se podría ver afectado por la falta de fortaleza de la demanda interna

Moody’s mantuvo la calificación crediticia para la deuda soberana de México en “Baa1”, así como la perspectiva negativa ante un marco de política más débil.

La calificadora advirtió un mayor riesgo en cuanto a que el crecimiento a mediano plazo se podría ver afectado por la falta de fortaleza de la demanda interna, así como a las débiles perspectivas de inversión, al crecimiento limitado de la productividad .

“El país queda tres niveles por arriba del grado de inversión, lo que reafirma la fortaleza fiscal y el manejo prudente de las finanzas públicas”, aseguró en su cuenta de Twitter Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda.

Las obligaciones con calificación ‘Baa’ se consideran de grado intermedio y están sujetas a un riesgo crediticio moderado, por lo que pueden presentar ciertas características especulativas, de acuerdo con la definición de la agencia calificadora.

De acuerdo al ranking de Moody’s, un país se considera en grado especulativo, o ‘basura’, cuando llega a una nota ‘Ba’. México, como señaló Yorio, se encuentra tres escalones arriba porque cada calificación tiene un modificador, que va del 1 al 3, donde 3 es el peor.

"Además, la agencia considera un mayor riesgo de que el crecimiento a mediano plazo se vea afectado por la atonía de la demanda interna, las débiles perspectivas de inversión y el crecimiento limitado de la productividad, que no se recuperará”, dijo.

En ese sentido, las cuentas fiscales están expuestas tanto al riesgo de un crecimiento menor al esperado como a la posibilidad de que el apoyo financiero para Pemex supere las expectativas, ya que la agencia cree que es poco probable que la estrategia actual aborde con éxito los desafíos estratégicos de la compañía y los que enfrentan los más amplios.