Votantes accedieron a llevar a cabo las exigencias del partido. OMAR SAUCEDO
La mecánica consistía en reunir al menos 10 a 20 personas que mostraran su voto o de ser posible entregaran su credencial, a cambio de un pago de 200 pesos por el sufragio, y de 100 pesos más de comisión para la persona que se encargara de conseguirlas

Vecinos de las colonias aledañas a la Guayulera advirtieron que en diversas secciones de la zona, el partido Morena realizó actos de acarreo y compra de votos con el fin de obtener el triunfo en las elecciones.

Tres de los invitados al proceso de acarreo, presentaron información a VANGUARDIA de que fue en el mes pasado, cuando fueron invitados a ser representantes de casilla por parte del partido, y llevaron una capacitación en la casa de campaña del candidato por la alcaldía de Saltillo, Armando Guadiana, ubicada en el bulevar Venustiano Carranza.

En dicha capacitación, al grupo de por lo menos 30 personas les fue comunicado que habría una remuneración económica a cambio de cuidar posibles fraudes que se cometieran en las casillas durante la jornada electoral.

Sin embargo, de acuerdo con los testimonios, fue el pasado viernes cuando les comunicó la misma persona organizadora de nombre Zaira “N”, que sólo tres de las personas convocadas habían sido seleccionadas, pero que habría “otro trabajo” para el resto.

La mecánica consistía en reunir al menos 10 a 20 personas que mostraran su voto o de ser posible entregaran su credencial, a cambio de un pago de 200 pesos por el sufragio, y de 100 pesos más de comisión para la persona que se encargara de conseguirlas.

“Se pide nombre completo, número de teléfono y domicilio y ya mañana conforme vayan votando, que te manden una foto y tú me las envías a mí, para llevar un control mas o menos de cuánta gente se está acudiendo a votar”, dice el audio que mostraron a VANGUARDIA, donde la mujer encargada explica parte de la mecánica.

En ese sentido, dicen que el pago no era anticipado, y es por ello que muchas de las personas que fueron invitadas, no se convencieron.

“Hubo personas que mandaron las credenciales, había quienes se iban a ubicar y a tomar fotos de las personas que fueran a votar y todo eso iba a dar a grupos de Whatsapp”, expresaron.

“En los cursos les echaban a los contrarios y decían que eran acarreadores y salieron con lo mismo”, expresaron.