Foto: Vanguardia/Archivo
Alrededor de las 2 de la mañana ocurriría la tragedia que movilizó a paramédicos de Bomberos hasta la planta

La jornada no será igual para los empleados de Tupy, o al menos no lo será para los que vieron como una prensa aplastaba a unos de sus compañeros. Perdió la vida al instante así lo dijeron los paramédicos de Bomberos que llegaron a valoración, que aunque a tiempo, llegaron tarde…

Lo efímero de la vida quedó constado la madrugada de este jueves, hay quienes se matan trabajando y otros que pierden la vida en el trabajo, ante la mirada de propios y extraños, ante la mirada de sus compañeros que con impotencia vieron como las ganas de salir adelante de aquel joven de 21 años fueron aplastadas por la máquina que reparaba.

La vida no es fácil, cuesta ganársela y así lo hacia Juan Carlos Rivas Calderón, en la línea 3 de la empresa localizada en Isidro López, que no quedaba lejos de su casa, en la calle Vicente Guerrero de la colonia Cerro del Pueblo, en una humilde morada marcada con el 290.

Pero la noche del miércoles, cuando salió de su casa, no sabría que sería la ultima vez que lo haría, pues alrededor de las 2 de la mañana ocurriría la tragedia que movilizó a paramédicos de Bomberos hasta la planta, pero su veracidad fue en vano, solo llegaron para confirmarlo lo evidente, Juan Carlos había fallecido.

Por un momento se pararon labores, el desconcierto se apodero del lugar unos cuantos lo conocían, otros no sabían quien era, pero luego de un rato se volvieron a iniciar labores. El trabajo no se acaba, el que se acaba es uno…

Luego de un rato elementos de la Fiscalía General del Estado llegaron al lugar a realizar lo propio de estos casos, el peritaje y tomar conocimiento del deceso, al concluir iniciaron con las maniobras para recuperar el cuerpo y trasladarlo al SEMEFO en donde la familia del obrero se dieron cita para reclamar el cuerpo e iniciar con el cortejo fúnebre.