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'Me siento un impostor aquí', fueron las palabras que irónicamente utilizó el cantautor cuando llegó su turno de participar en un panel sobre poesía; en el evento celebrado en Córdoba, Argentina hubo colas para poder entrar a verlo y fue uno de los personajes más aplaudidos del encuentro

El cantautor Joaquín Sabina recibió un merecido homenaje el pasado jueves en la ciudad argentina de Córdoba, donde se celebra el VIII Congreso de la Lengua Española, en el que aseguró que se considera de "una patria más grande, que es la lengua española".

"No estoy dotado ni para la teoría ni la erudición aunque, con el auge de los pequeños nacionalismos que por desgracia sufrimos en el mundo, yo me considero de una patria más grande que es mi lengua, la española", fueron las palabras con las que Sabina inició su intervención en una mesa dedicada a la poesía.

El músico calificó de "milagro" que tanta gente se diera cita en este evento para "oír poesía y palabras llenas de magia". El Teatro del Libertad General San Martín tuvo un lleno total y ofreció un cálido recibimiento a Sabina, quien se sorprendió al ver cómo un grupo de unas cuarenta personas lo esperaba a su llegada con gritos de ánimo y queriendo fotografiarse con él.

"Entre tanto poeta y erudito me siento un poco impostor, pero siempre me ha gustado sentirme impostor y asistir a fiestas a las que se supone que uno no tendría que ser invitado", señaló con ironía el autor, quien reconoció que la lengua sirve tanto "para pelearse con alguien en la barra de un bar" como para formar parte de esa "magia" colectiva.

En el VIII Congreso de la Lengua Española, Sabina leyó varios de sus poemas durante el acto. "No me quejo, tengo amigos y memoria y risas y trenes y bares y una mala salud de hierro. Y un puñado de canciones recién salidas del horno que me tienen orgulloso como un padre primerizo que babea", leyó el músico, al tiempo que recordaba entre aplauso y aplauso que "como decía Krahe, la superioridad de la canción sobre el teatro es que en éste se aplaude cada dos horas y en los conciertos cada tres minutos".

Además de letras de sus canciones, también inició un debate para defender a la poesía rimada, hoy en día "en absoluto desuso y nada de moda". "Yo sigo con ella, porque la rima es la música de la poesía y además le da unas perchas por dónde colgarse", aseveró el autor, que iba con una camisa de estrellas y un sombrero café.

Para concluir, las sorpresas no faltaron, pues Sabina había dicho que no iba a cantar, pero el público no paró de pedirlo. "Si ustedes supieran la emoción que siento de no tener que cantar...", señaló entre risas, después de reconocer que fue el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien lo convenció para engalanar el Congreso. (Con información Europa Press)