Debra Stevens se encontraba repartiendo periódicos en la madrugada del 24 de agosto en Fort Smith | Foto: Especial
En la grabación del 911 consultada por el diario Daily Mail, y publicada por la policía como parte de la investigación interna, se escuchó a Stevens llorar y pedir ayuda, diciendo que no podía nadar. En un punto, la despachadora le dijo: “Señora Debbie, vamos a necesitar que se calle”

Debra Stevens se encontraba repartiendo periódicos en la madrugada del 24 de agosto en Fort Smith, Arkansas, cuando accidentalmente manejó hacia un área que se estaba inundando rápidamente.

Atrapada dentro de su auto, Stevens hizo dos llamadas, una a su suegra y otra al número de emergencias 911 rogando por ayuda.

Donna Reneau, quien estaba cumpliendo su último día de trabajo como despachadora, contestó su llamada de emergencia a las 4:38 am, hora local.

En la grabación del 911 consultada por el diario Daily Mail, y publicada por la policía como parte de la investigación interna, se escuchó a Stevens llorar y pedir ayuda, diciendo que no podía nadar. En un punto, la despachadora le dijo: “Señora Debbie, vamos a necesitar que se calle”.

En otro momento, la regañó por haber manejado sobre el agua. La llamada duró 22 minutos antes de desconectarse a las 5 a.m., hora local, según el cronograma de la policía.

Stevens le dijo llorando en repetidas ocasiones que tenía miedo de que iba a morir. “Nunca he estado en una situación así antes”.

“No vas a morir. No sé por qué estás enloqueciendo. Sé que el nivel del agua es alto … pero enloquecer no está haciendo nada más que perder el oxígeno, así que cálmate”, le dijo Reneau, quien había trabajado por cinco años como despachadora del 911.

A medida que el agua subía más y más, el desespero de Stevens aumentó.

“Por favor, envíe a alguien rápido”, dijo Stevens.

Reneau respondió diciéndole que se calmara antes de decir: “No voy a dejarte morir”.

Stevens sollozó y repitió “por favor, ayúdame”, diciendo que el agua le llegaba hasta el cuello. Reneau le dijo a Stevens que la ayuda estaba en camino, luego la regañó.

“Esto te enseñará la próxima vez a que no conduzcas en el agua… no sé cómo no lo viste, tuviste que haber pasado justo sobre ella. El agua no apareció así nada más”, dijo Reneau.

“Te conseguiremos ayuda y te sacaremos de allí”. “No eres la única que está atascada en el agua. Así que cálmate”.

Stevens empezó a preguntarle cuánto tiempo tardaría la ayuda en llegar, preocupada porque podría ser demasiado tarde para ella.

“¿No estoy yo en el teléfono ayudándote?”, le dijo Renau.

Luego, Stevens pidió disculpas, llorando, por si estaba siendo “demasiado grosera”.

Cerca del final, Stevens le pidió a la despachadora que rezara con ella. Reneau le respondió: “Tú adelántate y empieza a rezar”.

Renau le dijo a los rescatistas que estaba hablando por teléfono con Stevens y que “está, de verdad, enloqueciendo. Dice que el vehículo se está moviendo en el agua”.


Después de que oyó a Stevens hablar bajo el agua, Reneau dijo en el teléfono: “¿Señora Debbie, señora Debbie..? Oh Dios mío, ¿la encontraron? Ahora está bajo el agua”.

Las autoridades de Arkansas están investigando a la despachadora Renau por esta llamada, reportó la agencia de noticias The Associated Press.

El Jefe de policía interino de Fort Smith, Danny Baker, dijo este jueves que Reneau estaba trabajando en su turno final el 24 de agosto, cuando Debra Stevens murió ahogada mientras esperaba ayuda que nunca llegó. Reneau había anunciado su renuncia dos semanas antes.

El portavoz de la policía, Aric Mitchell, dijo este viernes que Reneau envió al personal de emergencia para encontrar a Stevens, de 47 años, que había ingresado al estacionamiento de un complejo de apartamentos para evitar la inundación repentina.

“Supongo que simplemente no se dio cuenta de que estaba conduciendo hacia el agua”, dijo Mitchell, señalando que el incidente ocurrió antes del amanecer en medio de fuertes lluvias.

De acuerdo con el cronograma de la policía, los equipos de emergencia usaron chalecos salvavidas, cuerdas y un bote de rescate tratando de localizar y salvar a Stevens.

“Tuvieron una dificultad increíble para llegar al automóvil debido a las condiciones de la inundación. Simplemente no pudieron llegar a tiempo”, dijo Mitchell.

El cuerpo de Stevens fue recuperado de su SUV en un arroyo cercano poco antes de las 6 a.m.