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Fue la madre de la acusada quien acudió a denunciar a su hija tras enterarse del terrible abuso que cometía contra sus pequeñas

ARGENTINA.- En una zona humilde de la ciudad de Salta, Argentina, prostituía a sus hijas de 7 y 10 años a un vecino de 68 años, para que abuse de ellas a cambio de un monto que iba entre 40 y 100 pesos argentinos. Las violaciones fueron descubiertas debido al testimonio que la hija mayor dio a su abuela.

Según Infobae, la madre de la acusada acudió a denunciar a su hija tras enterarse del terrible abuso que cometía contra sus pequeñas. Los hechos ocurrieron en 2018. La mujer y el violador fueron llevados a juicio y en los últimos días, la fiscal a cargo del caso, Cecilia Flores Toranzo, agravó las imputaciones en su contra. Tras las investigaciones se descubrió que no solo prostituía a sus hijas, sino a dos amigas de ellas.

“Se formaron dos causas, una para las hijas de la acusada y otra para las dos vecinas que prostituía. Seguramente se haga un solo juicio para ambas. Lo que dijeron las cuatro nenas en sus declaraciones en circuito cerrado de televisión, fue más que contundente. No pudieron especificar la cantidad de veces que sucedió, pero creemos que fueron varias”, señalaron fuentes cercanas.

Todos los detalles del expediente son mantenido en absoluto secreto. No se han dado a conocer los nombres de la madre ni del violador, tampoco el nombre del vecindario donde ocurrieron los hechos.

Según lo que se conoció tras las investigaciones de la fiscal, la madre de las niñas tiene 27 años y pasaba gran parte del día pactando la suma de dinero que recibiría por obligar a sus hijas a realizar actos sexuales. La inescrupulosa mujer cobraba “según lo que el abusador hiciera”.

Además, se supo que la acusada habría mantenido una relación con el sujeto. Ella trabajó en el negocio que el sujeto tenía en la parte delantera de su casa y desde allí surgió el vínculo que los indujo a cometer el aberrante delito.

La fiscal Flores adelantó que la pena que les espera podría ser hasta de 15 años. El hombre de 68 años y la madre de las niñas son los únicos detenidos por el abuso, pero hay un imputado más: el padre. Sabía lo que ocurría, pero nunca denunció el abuso contra sus hijas.

“Lo que se le imputa en concreto es el haberse aprovechado de los beneficios económicos. Si bien tiene la misma pena, el grado de participación es distinto, por eso llegará al juicio oral en su casa”, señalaron desde el Ministerio Público de la ciudad.

Días después de verse detenidos, los acusados brindaron sus declaraciones. El violador reconoció el vínculo con las menores, pero negó que se trate de una violación.

Aunque la causa fue elevada a juicio desde enero de este año, aún no hay una fecha para comenzar con el debate oral. “Se espera que la defensa oficial haga planteos. Lamentablemente el tema del coronavirus seguramente retrase todo por lo que creemos que el juicio será recién el año que viene”, señalaron fuentes cercanas a la investigación.