Foto: Especial
Carlos Saúl Menem, el hombre que más tiempo gobernó Argentina de manera ininterrumpida, murió este domingo a los 90 años

Tras pasar algunos días internado en el sanatorio Los Arcos, en Buenos Aires, Argentina, ingresado por una infección urinaria, murió, a los 90 años, el expresidente Carlos Saúl Menem, el mandatario que más tiempo gobernó Argentina de manera ininterrumpida.

De acuerdo con el medio argentino La Nación, el expresidente había llegado a participar en las primeras reuniones virtuales del Senado a raíz de la pandemia de COVID-19, siendo representante de La Rioja, cargo que mantenía desde el 10 de diciembre de 2005.

Una neumonía severa diagnosticada el pasado 13 de junio y que se agravó por sus problemas derivados de la diabetes, deterioró su salud en las últimas semanas.

Estuvo primero en el Instituto Argentino del Diagnóstico (IADT) y luego en el Sanatorio Los Arcos, de Palermo.

El día de Nochebuena fue inducido a un coma tras sufrir un fallo renal en medio de su delicado estado de salud, aunque luego había salido del coma y se encontraba mejor.

El 8 de enero, Zulema Yoma, exesposa de Menem y madre de su hija Zulemita, ambas dos de sus personas más cercanas en la actualidad, dijo a Efe que el exmandatario ya había salido del coma y se encontraba mejor, peor el pasado 19 de enero volvió a empeorar.

El exjefe de Estado y también senador estuvo en 2020 internado en otras dos ocasiones, aunque posteriormente volvió a participar de diversas sesiones del Senado de forma virtual, metodología establecida durante la pandemia del coronavirus.

Minutos después de entrar en el 2021, Zulemita había tuiteado un mensaje con la frase: “Te ganamos 2020”, junto a una foto que mostraba sus manos entrelazadas con las de su padre.

Días antes, la hija del senador lamentó que “un gran defensor de la vida” no pudiera participar del debate sobre la ley del aborto, que acabó aprobando el Senado el 30 de diciembre.

Abogado de profesión, Menem fue presidente en dos mandatos consecutivos, de 1989 a 1999, tras haber sido gobernador de La Rioja, su provincia natal, entre 1973 y 1976 -año en que fue detenido tras el golpe de Estado que derivó en la última dictadura (1976-1983)- y de nuevo desde 1983 hasta que inició su campaña presidencial para los comicios de 1989, que acabó ganando.

Su gestión como jefe de Estado estuvo marcada por la transformación en la economía, con una gran apertura comercial y un intenso proceso de privatizaciones de empresas públicas, pero también por las acusaciones de corrupción, que debió enfrentar en los tribunales en los últimos años, al tiempo que ejerció como senador, cargo que ostentaba desde 2005.