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Quienes visiten Catar, sede del próximo Mundial de Fútbol, disponen de un lugar cargado de belleza artística y arquitectónica dónde descubrir la historia y patrimonio de este estado de la península arábiga

El Museo Nacional de Catar (MNdC, o NMoQ por sus siglas en inglés) es un impresionante edificio definido por cientos de discos de concreto horizontales y verticales entrelazados que brindan protección contra el sol, y se inspira en “la rosa del desierto”, una formación cristalina que recuerda a una flor y emerge del suelo por obra del viento, el agua salada y la arena.

Esta sede de la cultura y la historia cataríes, proyectada por el renombrado arquitecto francés Jean Nouvel, se suma las sedes deportivas proyectadas para la Copa Mundial de la FIFA que se desarrollará en 2022 en Catar , convirtiéndose  en una de las grandes atracciones para quienes visiten la capital del país, Doha

En esta nueva “joya de la corona” catarí, situada cerca de la costa, los visitantes se verán inmersos en un mundo de obras de arte, filmes, objetos raros y jardines expansivos, centrado en un antiguo palacio restaurado.

“El sinuoso recorrido de los 1.5 kilómetros de galerías del MNdC, recientemente inaugurado, es un viaje a través de una serie de entornos, cada uno de los cuales cuenta su parte de la historia de Catar”, informa, Marika Bekier, responsable de comunicación de este proyecto de Ateliers Jean Nouvel (AJN).

“Este viaje se realiza al recorrer una combinación de espacio arquitectónico, música, poesía, historias orales y aromas evocadores, objetos arqueológicos y de patrimonio, obras de arte y películas artísticas de escala monumental y más”, añade.

En conjunto, las once galerías permanentes llevan a los visitantes desde la formación de la península de Catar hace millones de años hasta el emocionante y diverso presente de esta nación.

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SIMBIOSIS DEL PALACIO Y LA ROSA DEL DESIERTO.

El museo consta de 52 mil metros cuadrados y abarca como pieza central el histórico palacio restaurado de Sheikh Abdullah bin Jassim Al Thani (1880-1957), hijo del fundador del moderno Catar,  un edificio que fue hogar de la Familia Real y la sede del Gobierno y, posteriormente, el lugar del Museo Nacional original, informa AJN.

 “El objetivo de este proyecto es ofrecer una experiencia de vida, un museo con corazón, para lo cual se han creado galerías llenas de movimiento, sonido y color donde el público puede participar con sus sentidos, emociones e intelecto, y que reúnen un riquísimo contenido creativo y auténtico”, según la directora del MNdC, Sheikha Amna bint Abdulaziz bin Jassim Al Thani.

Nouvel se inspiró en la “rosa del desierto” para hacer el edificio y lo describe como “la primera estructura arquitectónica que crea la propia naturaleza”.

“El museo está formado por grandes discos de diferentes diámetros y curvaturas en voladizo y entrelazados, entre los que hay  algunos vverticales y constituyendo soportes y otros horizontales y apoyados en otros discos. De esta manera rodean el histórico palacio como un collar, proporcionando sombra natural”, informa Marika Bekier.

Explica también que la estructura de los discos entrelazados continúa en el interior del MNdC, “creando una extraordinaria variedad de volúmenes de forma irregular”.

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Viaje multifacético por la historia catarí

Un patio central, el “barahá”, se encuentra dentro del círculo de galerías y sirve como un espacio de reunión para eventos culturales al aire libre y en el exterior.

“El concreto de color arena del museo armoniza con el ambiente del desierto, de modo que el edificio parece crecer fuera del suelo y ser uno con éste”, apunta Bekier.

“El MNdC se organiza en tres capítulos: ‘Comienzos’, ‘La vida en Catar’ y ‘La historia moderna de Catar’. Están  presentados en once galerías, que abarcan desde el período geológico mucho antes de que la península estuviera habitada, hasta hoy”, informa AJN.

52 mil metros cuadrados. Ubicado en Doha, el Museo es un viaje a través de los entornos del país en 11 galerías. Foto: EFE

Al recorrer las galerías, los visitantes aprecian la experiencia de la formación de la península de Catar y su hábitat natural; el patrimonio de la vida en el desierto y en la costa, el desarrollo político del moderno Catar, el descubrimiento del petróleo y las actuales relaciones multifacéticas de este país con el mundo.

También puede ver el visitante películas sobre la historia oral, cortometrajes artísticos, fotografías de archivo, mapas y textos, según AJN.

 La ruta de las galerías permanentes concluye en el palacio de Sheikh Abdullah bin Jassim Al Thani, construido en 1906,  y restaurado mediante un minucioso proyecto de más de tres años, y que constituye el punto culminante y final de una visita al MNdC, concluyen desde AJN.