Los empleados de las cámaras de seguridad dudaron en llamar a la policía por temor a que los hombres armados los mataran a todos. "No mandes a nuestros compañeros, les van a dar en la madre"

Con toda tranquilidad y portando armas de grueso calibre. Así captaron las cámaras de seguridad del municipio de Naucalpan, cercano a la capital del país, a un convoy de camionetas que se pasearon durante la madrugada del lunes por calles de la colonia Colinas de San Mateo, considerada una de las más peligrosas de la ciudad.

El grupo de hombres armados fue captado en video cuando descendía de al menos siete camionetas en el municipio de Naucalpan, Estado de México.

Minutos después, un hombre se acerca a un taxista que quedó atrapado entre las camionetas; el conductor de la unidad desciende y tras dialogar con el sujeto, vuelve a subir a su vehículo.

En el video se escucha a los monitoristas de las cámaras advirtiendo sobre el peligro de mandar agentes policíacos a ese punto. "No mandes a nuestros compañeros, les van a dar en la madre", se escucha decir a una mujer.

Las imágenes captaron al grupo armado sobre Avenida Del Río, en donde se ve a los hombres inspeccionando un taxi con placas de Ciudad de México que se encontraba estacionado, así como un domicilio. El comando estaba conformado por 7 camionetas y al menos 35 sujetos, según estimaciones de medios nacionales, la mayoría de ellos equipados con armas largas.

Después de inspeccionar la zona, en donde aparentemente no encontraron lo que buscaban, se observa cómo los sujetos regresaron a los vehículos y se retiraron hacia la colonia El Mirador, ubicada en los límites con la capital.

De acuerdo con la policía local, el último lugar donde se detectó al grupo armado fue en el municipio de Jilotzingo.

Minutos después se desplegó en la zona de Naucalpan un operativo militar y las autoridades confirmaron que no hubo ningún reporte de robo o desaparición de personas.

La policía local confirmó que el sitio captado por las cámaras de seguridad se encuentra en una colonia considerada como punto rojo, en donde se han reportado actividades relacionadas con la venta y distribución de droga.

Casi a la misma hora que fue captado el grupo armado, el hombre que presuntamente asesinó la tarde del domingo a uno de los guardias del cardenal Norberto Rivera ingresó a un hospital ubicado en una zona cercana.

Se espera que las autoridades corroboren si se trató de un grupo especial que participó en la búsqueda del agresor del cardenal.

Con información de Milenio y