Desde gente cercana al Chapo Guzmán hasta familiares de “El Mencho”, del Cártel Jalisco, mucha sangre se ha derramado por una elección equivocada

Entre las leyendas del narco que se cuentan en México, las de los amores fallidos que terminan en tragedia tienen un lugar.

Desde gente cercana al Chapo Guzmán hasta familiares de “El Mencho”, del Cártel Jalisco, mucha sangre se ha derramado por una elección equivocada.

Infidelidad, celos, venganza, destacan en estas  historias de amor entre parejas de cárteles rivales, historias que terminaron con trágicos finales:

El compadre del Chapo asesinado por amor

Su muerte desató la guerra entre el Cártel de Sinaloa y los Arellano Félix

De ser escrito por un autor de gran reputación, la historia de amor del compadre de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y capo del Cártel del Pacífico, Armando López ‘El Rayo de Sinaloa’, sería todo un 'best seller'.

Los cercanos al popular sicario mencionan que el integrante del grupo criminal fue asesinado por órdenes de los hermanos Arellano Félix.

Señalan que el homicidio del compadre del Chapo ocasionó la furia de los de Sinaloa y fue la gota que derramó el vaso para romper la tregua e iniciar una guerra entre cárteles.

López se enamoró de una mujer prohibida, ni más ni menos que de Enedina Arellano Félix; hermana de los enemigos jurados de su grupo criminal.

Tras conocer las pretensiones del ‘Rayo de Sinaloa’, los hermanos Arellano Félix decidieron por celos dar muerte al cercano del capo.

La tragedia se consumió y el mensaje fue claro para Guzmán Loera, cualquier integrante de su grupo no sería bien visto y menos de querer enamorar a una de sus familiares.

Enedina es considera por la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) como la primera mujer en liderar a uno de los cárteles de las drogas más poderosos de México.

Apodada como la ‘Narcomami’, la hermana de los capos que mantuvieron una encarnizada rivalidad con Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, asumió el control de la organización criminal por petición de la familia.

Las autoridades la tuvieron en la mira por muchos años debido a que era la responsable de administrar y blanquear las ganancias que obtenían sus hermanos por sus actividades ilegales.

La describen como una mujer seductora, perspicaz y de carácter fuerte, cualidades que le permitieron concluir su carrera de Contaduría en Guadalajara.

Foto: Tomada de Internet

Inés Oseguera, la prima de 'El Mencho'... la mujer que inició una guerra del narco y dio vida al Cártel Jalisco Nueva Generación

El crimen organizado no está exento de sufrir problemas con las flechas de Cupido... “Nunca imaginé que aquella amistad entre Osiel, Armando Valencia y yo fuera a terminar en desgracia. El amor de una mujer terminó separándonos”​

 

El desamor que sufrió Carlos Rosales, "El Tísico", por parte de Inés Oseguera fue la principal causa de la ruptura entre los Valencia y el Cártel del Golfo y que a la postre culminó con la creación de la organización criminal más violenta que actualmente opera en México, el Cártel Jalisco Nueva Generación.

El periodista J. Jesús Lemus, quien pasó tres años en el penal de máxima seguridad en Puente Grande, Jalisco, narró en su libro, “Los Malditos 2: El último infierno”, cómo fue que una mujer se convirtió en la responsable del inicio de la creación del Cártel Jalisco Nueva Generación y la guerra del narco que se disputa.

En una parte del libro, Lemus habla sobre Carlos Rosales, quien es conocido como “El Tísico”, operador de Osiel Cárdenas Guillén en Michoacán y uno de los fundadores de la Familia Michoacana.


En su relato informa cómo fue la relación que él tuvo con la familia Valencia, así de que cómo fue la llegada del Cártel del Golfo a Michoacán.

Los Valencia son los principales vendedores de droga en la zona y es algo que jamás pensó que llegaría a suceder.

En una de las platicas, “El Tísico” le contó a Lemus: “Nunca imaginé que aquella amistad entre Osiel, Armando Valencia y yo fuera a terminar en desgracia. El amor de una mujer terminó separándonos”.

Carlos e Inés iniciaron una relación, de la cual surgió un hijo. Esta unión fue clave para que los negocios entre los Valencia y el Cártel del Golfo fluyeran, algo que no dudaría mucho tiempo.

La violencia inició cuando Inés se enamoró de Armando Valencia y terminó la relación con Carlos  Rosales, lo que conllevó la inminente ruptura del Cártel del Golfo.

El conflicto creció después de que Rosales fue apoyado por Osiel Cárdenas con una letal legión de sicarios de Los Zetas, quienes tenían la encomienda de liquidar a los Valencia.

Pero con lo que no contaban Rosales y Osiel es que el Cártel de Sinaloa pactaría con los Valencia, hecho que empeoró la situación y dio paso para que se formara el Cártel Jalisco Nueva Generación.

En diciembre del 2015 Rosales fue asesinado en Parácuaro, Michoacán, después de pasar 10 años tras las rejas en el Puente Grande, pero las consecuencias de su relación fallida con la prima de “El Mencho” sigue causando repercusiones hoy en día.

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“El güero” Palma : la infidelidad que acabó siendo una sangrienta trampa y un negocio

Las infidelidades suelen ser problemas personales entre los miembros de una pareja, las infidelidades entre narcos suelen escalar hasta desatar sanguinarias contiendas. No obstante, la de “El güero” fue una historia familiar muy trágica, que más que una historia de amantes, se convirtió en la de un asesino despiadado, y sin escrúpulos

Héctor Luis Palma Salazar, mejor conocido como “El güero” Palma, nació en Noria Bajo, Sinaloa (México). Se cree que su fecha de nacimiento fue el 25 de diciembre de 1940, por lo que ahora tendría cerca de 78 años. Desde muy pequeño comenzó en la delincuencia como ladrón de coches, posteriormente su actividad ascendió y se convirtió en sicario.

En aquel entonces, deambulaban por las calles de Sinaloa otras figuras que junto a él crecerían en el crimen. Él entró aún joven en la organización de Miguel Ángel Félix Gallardo, alias “el padrino”, un policía desertor que dirigió el extinto cártel de Guadalajara. Fue durante su paso por el cuartel cuando conoció y se acercó a un principiante Joaquín Guzmán Lorea, alias “el chapo”.

En la estructura de Félix Gallardo,  “El güero” creció como la espuma. De un simple sicario ascendió velozmente hasta convertirse en el planificador y ejecutor del tráfico de drogas entre Sonora y Estados Unidos. Palma fue el responsable de introducir toneladas de cocaína y otros estupefacientes al país norteamericano.

 

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Desde esta época, los amigos “el güero” y “el chapo” iniciaron una rivalidad con el Arellano Félix, que eran familia directa del jefe y que se sentían desplazados por los nuevos reclutas. Felix Gallardo era el único muro de contención. Un muro que despareció después del asesinato de Enrique Camarera “el Kiki”, un agente encubierto de la DEA, asesinado por “el padrino”.

Desde entonces, las fuerzas contra el narcotráfico estadounidenses le pusieron el ojo a Félix Gallardo que finalmente cayó en manos de los agentes policiales. Sin nadie que los detuviese, “EL Chapo” y “el güero” comenzaron una guerra contra sus rivales de la misma organización, que se dividió en varias rutas de narcotráfico.

Aunque Joaquín “el chapo” Guzmán solo logró crecimiento profesional, a “El güero”, le tocó una tragedia mucho más personal. En medio del conflicto, apareció Rafael Clavel Moreno, un guapo venezolano que ingresó en las filas de “EL güero” como subordinado. 

La traición tuvo aires de los 80. Mientras Palma viajaba por todas las rutas controladas por él y el Cártel de Sinaloa, Rafael Clavel se acercó poco a poco a su esposa, Guadalupe Lejía, hasta convertirse en su amante. El enamoramiento no quedó allí, la mujer quedó tan impresionada con el venezolano que aceptó abandonar a su marido.

Lejía y Clavel robaron 2 millones de dólares y huyeron a San Francisco, Estados Unidos, junto a los hijos del narcotraficante. Y fue en Estados Unidos dónde se descubrió la trágica verdad. El joven narco, no era más que un sicario. El venezolano había sido contratado por los Arellano Félix en medio de la guerra contra “El güero”.

Clavel asesinó a Guadalupe. Le cortó la cabeza y se la envío en una caja al líder del cártel. El sicario huyó con la fortuna y los hijos de “El güero”. Aproximadamente una semana después, la tragedia terminó de consumarse sobre Palma. Rafael le envío en vídeo dónde mostraba como lanzaba a sus dos hijos, Nataly, de cuatro años, y Héctor, de cinco años, desde el Puente de la Concordia en Venezuela.

Ojo por ojo

En el año 1995, Palma fue detenido por las autoridades mexicanas que lo acusaron de colaboración con el Cártel de Juárez. Después de pasar un período en prisión, el narco fue liberado el 11 de junio de 2016 de una prisión federal de Estados Unidos.

La misma suerte no la tuvo el venezolano. Según el periodista, Raúl Monge, de la revista Proceso, “el güero” no iba  dejar así su tragedia. Desde su prisión planeóo la venganza contra Rafael, que fue arrestado por autoridades venezolanas y encarcelado bajo el delito de asesinato de dos menores.

Durante su estancia en prisión, el sicario  fue asesinado en extrañas circunstancias. Nunca se conoció al responsable. Poco después, los tres hijos del venezolano, todos en libertad fueron asesinados uno tras otro. “El güero” y su ojo por ojo.

Con información de Cierre Digital e Infobae