Alguna vez, estando en la ciudad de Sacramento, California, en los Estados Unidos, tuve mi primer acercamiento con un concepto de comida rápida muy versátil: Foods Trucks. Una unidad móvil que transporta sabor, variedad, buenos precios, pero sobre todo la comodidad de llegar a donde el cliente lo pida o lo necesite.

Mi curiosidad hizo que le preguntara a uno de los propietarios de dónde era originario y para sorpresa mía me responde: “de Torreón, Coahuila”. Al despedirme, mi sorpresa fue mayor al escuchar: “Pronto estaremos con esto por allá”. ¿Interesante no?, en efecto, en  nuestro país específicamente en ciudades grandes ya se tiene este concepto de comida rápida bien desarrollado, que pretende según los expertos, alcanzar un 50 por ciento del mercado de la famosa “Fast Food” con inversiones iniciales de 100 mil pesos por unidad.

Parece que no solamente este concepto sí fue bien aceptado por los consumidores mexicanos, sino que también empieza a pisar los talones de comercios de comida ya establecidos, al grado que algunos piden ya la intervención de las autoridades económicas, hacendarias y de salud para que sean reglamentados y/o regulados y de esta manera todos trabajen parejos. Los formales han señalado que estos negocios siguen operando técnicamente como ambulantes.

En Coahuila el concepto ha llegado. Por un lado el municipio de Torreón ya les puso atención imponiéndoles un mecanismo de acción y de organización, que va desde el espacio para su operación así como las respectivas licencias de funcionamiento.

Por otro lado tenemos el caso del municipio de Ramos Arizpe  que como una medida de regulación al servicio de venta  de alimentos y de protección a los restauranteros formales locales, se ha prohibido la instalación de las Foods Trucks en la ciudad al menos que cuenten con un permiso de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

Y por último el caso de la capital coahuilense donde el  municipio de Saltillo ha dado el visto bueno para que este concepto de negocio se concentre en un sólo espacio, combinado además con actividades de esparcimiento operado totalmente por particulares y el cual ya se encuentra funcionado, faltando solamente la inauguración formal.

Técnicamente aquí van a romper con la naturaleza del concepto de negocio de ir a buscar el cliente, estacionarse y ofreceré la comida, pues estarán de manera fija en un punto denominado: Food Truck Park. Pienso que hay muchas expectativas sobre si será rentable para los propietarios este innovador concepto de comida rápida en la ciudad, además existe interrogantes en cómo se va a regular en un futuro cuando alcance su madurez así como  el impacto que tendrá en los competidores ya establecidos. Veremos quién rueda más en este negocio.