Una "nevada apocalíptica", como la nombraron los meteorólogos, sepultó hoy a Moscú la capital rusa bajo una capa de nieve de 56 centímetros, lo que provocó que se paralizar el tráfico y obligó a que a decenas de vuelos se retrasaran.

Una "nevada apocalíptica", según los meteorólogos, sepultó este sábado la capital rusa bajo un manto de 56 centímetros de nieve, paralizando el tráfico y obligando a retrasar decenas de vuelos.

"En Moscú cayó 56 centímetros de nieve (...), la última vez que había caído tanta nieve en la capital fue en marzo de 2013", dijo un portavoz del servicio meteorológico Fobos a la agencia RIA Nóvosti.

La fuente agregó que "es muy posible" que el manto de nieve en la ciudad llegue a 60 centímetros, superando de esa forma el récord establecido en 1956.

A la vez, en la provincia de Moscú la nieve acumulada llega ya a 71 centímetros, precisó el experto.

Esta semana los meteorólogos rusos avisaron de que una nevada "apocalíptica" cubriría Moscú durante el fin de semana.

La nieve comenzó a caer con mucha densidad en la tarde del viernes y, según los expertos, continuará durante los días de hoy y mañana.

La fuerte nevada ya ha obligado a retrasar y cancelar decenas de vuelos desde la capital rusa, mientras los atascos en la magalópolis alcanzaron uno de sus niveles más altos en la mañana de este sábado.

Los servicios de transporte moscovitas informaron haber rescatado un centenar de turismos y 387 camiones atrapados por la nieve en las carreteras de la ciudad.