Foto: Luis Salcedo
Será el cambio climático o será el sereno, pero el hecho es que fenómenos meteorológicos que antes tenían sus tiempos bien establecidos en el calendario han dejado de ser confiables

fotos: MAYRA FRANCO, LUIS SALCEDO, MARCOS MEDINA
texto: FELIPE RODRÍGUEZ

¿Estará el Gobierno manejando el clima? Es que es un desorden absoluto. El viernes pasado, no por anunciada, la tormenta que cayó sobre Saltillo dejó de sorprender a propios y extraños que, en algunos sectores de la ciudad vieron un paisaje digno de postales navideñas… ¡y estamos a diez días que inicie la temporada de huracanes en este lado del mundo!

Pero la granizada registrado no sólo pintó de blanco a la capital estatal. Como de costumbre, el aguacero provocó un caos en la ciudad que tras unos minutos de precipitación inunda calles, satura alcantarillas, afecta al servicio eléctrico, causa choques automovilísticos y daña carrocerías.

A penas un día antes que en Saltillo, en el otro extremo del País, en San Cristóbal de las Casas, también cayeron del cielo granizos del tamaño de pelotas de ping-pong. El efecto invernadero hace de las suyas en cualquier lugar de la geografía. En lo dicho, ya ni en el clima se puede confiar.