1,963 desaparecidos hay en Coahuila. Foto: Especial
Afirma Carlos Arredondo que las ausencias son también culpa del Gobierno

“Las víctimas no son quienes deben de hacerse cargo de investigar y aclarar los casos de desapariciones”, mencionó Carlos Arredondo Sibaja, luego de que el Centro Fray Juan Larios pidiera apoyo a la ONU para indagar en las desapariciones en México, haciendo énfasis en la historia de Coahuila.

El director del Centro de Debate y Argumentación en la Academia Interamericana de Derechos Humanos opinó que el mismo Estado es quien debe de cumplir con las obligaciones de estos procesos de principio a fin en apoyo a las víctimas.

Aunque aseguró no ser experto en el tema de las desapariciones, declaró a VANGAURDIA que la organización tiene la razón en la medida de que presenta un caso de desaparición forzada y al paso de los años no se ha resuelto, dijo es “irrebatible” la situación.

Aclaró no conocer en casos, pero opinó que “el Estado es el responsable de garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos de las personas”, reiteró.

La Asociación Fray Juan Larios anunció que tras colaborar con las autoridades por años se ven avances mínimos o incluso cero resultados. 

“En los reclamos tienen razón”, dijo Carlos Arredondo, al asegurar que no es normal que en un Estado democrático desaparezcan personas, pues este órgano está obligado a garantizar la seguridad de los ciudadanos.

“Cuando una persona desaparece porque el crimen organizado lo desapareció con o sin la participación directa del personal del Estado, el Estado es responsable porque eso no debió haber ocurrido y si ocurrió, el Estado dejó de hacer cosas que tenía que hacer a lo que estaba obligado.

“Desde esa perspectiva, los casos —no todos— tienen que ver con corrupción, ineptitud y ausencia de capacitación adecuada de las fuerzas, ausencia de controles institucionales para evitar la penetración del crimen organizado en los órganos del Estado”, afirmó.

Dijo que en general cuando una persona desaparece la responsabilidad es del Estado y su fallo de las obligaciones.