Se queda. Juan Zepeda no sale del PRD por pleitos, dijo.
Afirma que a diferencia de otros experredistas, su salida del Partido de la Revolución Democrática (PRD) no es por un pleito de candidaturas o cargos, sino que es porque concluyó su ciclo en el partido y porque, desde su perspectiva, es momento de crecer en otros espacios, por lo que rechaza que su decisión obedezca a la alianza con Futuro 21, como se ha dicho

CDMX.- Juan Zepeda asegura que se quedará en la izquierda y del lado de la oposición, pues aunque recibió invitación de todos los partidos, la rodilla derecha, que le fue operada, “le duele al arrodillarse”.

Afirma que a diferencia de otros experredistas, su salida del Partido de la Revolución Democrática (PRD) no es por un pleito de candidaturas o cargos, sino que es porque concluyó su ciclo en el partido y porque, desde su perspectiva, es momento de crecer en otros espacios, por lo que rechaza que su decisión obedezca a la alianza con Futuro 21, como se ha dicho.

¿Por qué se va del Partido de la Revolución Democrática?

—No es una situación en particular o una coyuntura; más bien ha sido una etapa en la que la ausencia de la escena política me permitió mucha tranquilidad para poder analizar con serenidad, con objetividad, que es momento de cerrar un ciclo, cuando no hay un periodo de candidaturas ni de cotas de poder.

No me voy de la izquierda y no me voy hablando mal del PRD. Yo celebro que el partido, con lo que muchos puedan criticar, haya refrendado su registro, y yo hice mi parte para que se mantuviera, pero no voy a ser quien diga que esta nueva etapa está mal, porque no estaré para construirla.

Entonces, si  considera positiva la suma del PRD a Futuro 21, ¿por qué no seguir?

—Es acertado lo que están haciendo. Un proyecto político que quiera ganar tiene que abrirse; si no lo hace, pierde. Te voy a poner de referencia al Presidente: dos intentos anteriores en los que él se cerró, en los que dijo: “Aquí no entra nadie, salvo éstos”. Perdió. En la coyuntura de 2018, en cambio, se abrió y ahí están los que integró.

Por eso creo que el PRD está actuando de manera acertada, ya que un partido que se cierra va directo al fracaso.

¿Cuándo decide anunciar al PRD su salida?

—Antes de que sucediera lo de Futuro 21, antes de que solicitara licencia en el Senado por motivos de salud. Me sirvió salirme de la vorágine de la política.

Me operaron una rodilla, pero al inyectarme la anestesia epidural causaron un desgarre de la membrana dura madre y provocaron una fuga del líquido cefalorraquídeo. Para sellar la fuga me aplicaron un parche hemático y un coágulo se alojó en mi cerebro. Mi vida estuvo en peligro. Lo que quedó fue una parálisis del nervio óptico que me incapacitó; en la etapa de recuperación, hice una reflexión y reafirmé que debía cerrar mi ciclo.

¿Se va a Morena o a Movimiento Ciudadano?

—Fue mucho tiempo para recapitular. Tuve invitaciones prácticamente de todos los partidos. Creo en el sistema de partido y no me veo sin [uno].

Yo quedé muy bien de la rodilla: ya puedo correr, saltar, subir escaleras, jugar futbol; sin embargo, me duele mucho al arrodillarme, entonces es en la oposición donde me veo, porque me gusta expresar lo que pienso, ser libre.

¿Competiría otra vez  por gobernar el Estado de México?

—También tenemos ese proyecto. Estamos en deuda con los mexiquenses: si en 2017 nos hubiésemos sumado toda la izquierda, habríamos ganado, pero demostramos [falta de] humildad para entender que nos necesitábamos. Hasta el adversario más débil merece el respeto del más fuerte.