¿Quienes dirigen al despeñadero a este país pensaron lo impensable al surgir la pandemia en Asia? ¡No! ¿Entendieron que la expansión de la pandemia constituía una doble batalla, la sanitaria y la económica? ¡No! ¿Cuando el mal empezaba a azotar a casi todo el planeta, entonces sí prepararon las instalaciones hospitalarias públicas para garantizar la existencia de insumos y equipos técnicos y humanos? ¡No! Si los coreanos del Sur ganaron la guerra contra el coronavirus sin prohibir salir a la calle, como sí sucedió en España o Italia, y a partir del 21 de febrero, cuando apenas se habían registrado poco más de 150 contagios, realizaron casi 300,000 pruebas para aislar a los infectados, crearon sistemas de alertas, desinfectaron edificios, obligaron a usar mascarillas, cerraron espacios públicos, ¿AMLO invitó a los científicos coreanos a explicar las claves de su éxito, como lo hizo Alemania para evitar una catástrofe sanitaria y superar apresuradamente los daños económicos, en lugar de depender de un “experto” epidemiológico, un mentiroso, con antecedentes técnicos desastrosos? ¡No!

¿Invitaron a ingenieros chinos a construir hospitales en una semana? ¡No! ¿Reclutaron voluntarios, además de médicos y enfermeras jubilados? ¡No! No solo atacaron tarde y mal la peste, sino que ocultaron criminalmente la verdad para impedir a la sociedad protegerse a tiempo de esta gravísima amenaza. ¿Compraron miles de kits de análisis para controlar la pandemia y ya no desperdiciaron el ahorro público en el Tren Maya, en Dos Bocas y en Santa Lucía, o en dádivas billonarias pagadas a parásitos como los “ninis”? ¡No!

¿Los morenistas privilegiaron la salud de la nación, en lugar de satisfacer cobardemente los caprichos del Presidente? ¡No! ¿Quién se le enfrentó con la renuncia en la mano? ¡Nadie! ¿Trabaron una alianza con la IP para comprar donde fuera las mascarillas para regalarlas en lugares públicos? ¡No! Si a falta de nuestros doctores y enfermeras no somos nada, ¿entregaron al personal médico equipos invulnerables para evitar contagios? ¡No! ¿Pensaron que la pandemia mata, sí, pero el hambre también, y ante el brutal impacto financiero, ¿inyectaron de inmediato recursos en la economía para evitar la quiebra de las empresas y el desempleo masivo, como los hicieron casi todos los gobiernos civilizados? ¡No! Si al “líder iluminado” no le importaba la suerte de su propia gente, ¿por qué iba a preocuparle el destino de las empresas y, por ende, la ruina de México? Si la OMS declaró la pandemia el 11 de marzo y el “gobierno” sugirió irresponsablemente la cuarentena más de 15 días después, ¿se compraron entonces los respiradores, se obligó al uso de cubre-bocas en lugares públicos, en trenes, autobuses y Metro y se suspendieron espectáculos públicos, cuando China ya contaba con 80,778 casos e Italia con 10,149 y el terror cundía en el mundo, mientras que AMLO invitaba a besos y abrazos? ¡No, no y no...!

Por si fuera poco, por la torpeza suicida del Presidente, es inminente la degradación crediticia de México. De llegar a darse, los fondos internacionales retirarían 100 mil millones de dólares para producir una catastrófica devaluación monetaria con sus conocidas y temibles consecuencias económicas y sociales y eso que AMLO vive aterrado con aquello de que “un Presidente que devalúa se devalúa...”.

Vamos a bordo de un tobogán dirigido por un ciego, rumbo al abismo. Lo malo no es el afortunado derrumbe de la “Cuarta Transformación”, sino que todos pereceremos aplastados por ella. Quienes votaron por AMLO fueron incapaces de descubrir el rostro de los embusteros y de aprender de la historia que se repetirá en medio de un nuevo cataclismo político y social. Corremos el peligro de que ante el caos surja un nuevo tirano, titular de la verdad absoluta, que por medios violentos trataría de llegar al poder con el pretexto de “imponer el orden” y construir una “verdadera” democracia. Imposible olvidar que las revoluciones sirven para concentrar aún más el poder o no sirven para nada... La 4T está muerta, es un cadáver insepulto.Cuando Trump y AMLO se reúnan en los próximos meses en la Casa Blanca, se decidirá el destino de México...

Francisco Martín Moreno

Columna: Cuentos políticos

Francisco Martín Moreno es un escritor, novelista, articulista y conferencista mexicano. Realizó sus estudios en el Colegio Alemán Alexander von Humboldt, cursó la licenciatura en Derecho y obtuvo un doctorado en la Academia Mexicana de Derecho.