Hay gente que aunque estemos en fase 3, no dejará de comer y necesitar una mano, o mejor dicho, un salto. Foto: Alejandro Rodríguez
Todavía se puede sumar usted o su negocio favorito a través del Hashtag #XSaltilloYoSalto, faltaba más

Una mujer llega a una tienda riéndose. -A ver, señor, diga: Saltillo. -Saltillo, dice confundido el vendedor. Y la mujer brinca y sigue riéndose. Parece una escena de ficción, pero sucedió, aseguran en un local del centro de la ciudad. La señora iba a comprar un “salto” esta moneda de cambio que se popularizó en la ciudad por una iniciativa ciudadana que sigue dando frutos. La iniciativa consiste en pagar con “saltos” (500 pesos) por productos y servicios que se entregarán cuando pase la contingencia sanitaria. Es un te quiero, por adelantado con el que se apoya a la gente de carne y hueso que está tras un restaurante o una peluquería. Gente que aunque estemos en fase 3, no dejará de comer y necesitar una mano, o mejor dicho, un salto.

Por Saltillo Yo Salto inició en una discusión familiar por saber “¿qué podemos hacer para que cuando esto termine estemos todos, que no falte nadie, que no cierre ningún negocio?”. Así, los hermanos José y Rodrigo Almanza comenzaron una cadena de favores que en tan solo un mes ha unido a Saltillo.

LA LABOR DE VANGUARDIA

Además de estos beneficios, los hermanos Almanza hacen énfasis en la labor de Armando Castilla, el director editorial de VANGUARDIA quien dicen logró “la unión de los medios de comunicación, cuando Armando Castilla lanzó la convocatoria, todos los medios se unieron”. Así se logró el consenso con otros medios de comunicación para que esto no tuviera otro matiz que no fuera el de la solidaridad. Así: Zócalo Saltillo, El Diario de Coahuila, El Heraldo, Multimedios Radio y Televisión, Televisión Azteca Y la Cámara de Radio y la Televisión y otros medios, publicamos lo mismo: una invitación a ser salvavidas y porqué no, la posibilidad de los empresarios para pedir ayuda a sus clientes más leales.

¿Pero cómo fue esto posible, si tenemos en la ciudad una mala fama de ser cerrados o de no saludar? José y Rodrigo aclaran: “Un saltillense sí, se tarda en abrirte la puerta, pero una vez que estás dentro: eres parte de la familia. Por eso, un saltillense nunca deja solo a otro saltillense”.

Con los 200 negocios por los que la misma gente le ha “brincado” se tejen historias increíbles. Un ejemplo es el de un restaurante que estaba a punto de cerrar y de pronto recibió un inbox: “¿a dónde les depositamos?”. “No oiga, espérese, dígame qué producto va a querer, cuándo se lo vamos a entregar”. El cliente, que quiso permanecer en el anonimato, les contestó: “eso no importa, yo solo quiero ayudar”.

Todavía se puede sumar usted o su negocio favorito a través del Hashtag #XSaltilloYoSalto, faltaba más.

EL DATO

La iniciativa consiste en pagar con “saltos” (500 pesos) por productos y servicios que se entregarán cuando pase la contingencia sanitaria.

Quetzali García

Reportera y maestra rural. Se ha desempeñado desde hace 15 años en temas de educación, cultura digital, historias de vida y derechos humanos. Ha trabajado en los géneros de periodismo narrativo, crónica y reportaje. Licenciada en Educación Secundaria. Se desempeña actualmente como profesora y editora de Semanario. Ganadora de premios como el Estatal de Periodismo 2006 en entrevista cultural y primer lugar en la categoría de Ensayo del Premio Manuel Acuña 2013