Terror. El asesinato de un presunto delincuente por parte de sus excompañeros causó polémica por la violencia extrema. ARCHIVO
El asesinato de Edwin Sánchez, “El Honduras”, quien fue secuestrado y asesinado el 19 de diciembre fue grabado y estas conductas son anormales y representan un grado de violencia que también genera terror en los demás

Hay crímenes atroces, como secuestrar, mutilar y sacarle el corazón a la víctima, que parecen impensables e inhumanos, y peor aún: grabar esa ejecución para seguir exhibiéndola. ¿Esto lo hace alguien con un trastorno mental o cómo explicamos esta violencia?

“Ni todos los enfermos mentales son criminales, ni todos los criminales tienen un trastorno, pero sí es importante entender que van desarrollando conductas que finalmente producen en ellos una patología”, explicó la directora de la Unidad de Control y Gestión, de la Fiscalía de Investigaciones Especializadas en Atención y Protección a Víctimas y Testigos, Rosa Sisbeles Alvarado.

El asesinato de Edwin Sánchez, “El Honduras”, quien fue secuestrado y asesinado el 19 de diciembre en la colonia Jardines del Bosque de Saltillo y cuyos restos fueron abandonados en la carretera 57, a la altura del ejido Bella Unión, en Arteaga, fue grabado y estas conductas son anormales y representan un grado de violencia que también genera terror en los demás.

Las investigaciones concluyeron que el homicidio fue para mandar un mensaje a todos los miembros del grupo criminal que quisieran desertar como “El Honduras”, pero al grabar el proceso, y filtrarse al público, las imágenes pueden generar miedo entre los ciudadanos: los victimiza, los amedrenta.

“Tú te das cuenta que si hay un video de este tipo, que se publican y la gente los empieza a ver por los grupos de WhatsApp o redes sociales, y esa es una forma de victimización también, finalmente de exponerte”, dijo la también psicóloga forense, cuyo trabajo en la Fiscalía se enfoca en feminicidios, violencia de género, además imparte clases de posgrado en la Facultad de Psicología de la UAdeC y para licenciatura en la UANE.

COMPLEJIDAD

Entender la mente criminal es un tema complejo. Antes se pensaba que era un problema interior. También hubo enfoques que estudiaban el entorno social para comprender el origen del crimen.

Hay muchos factores, el comportamiento humano no tiene una fórmula, sino que puede haber varios escenarios. Uno: que la persona que lleva a cabo este crimen, pues finalmente esté bajo mando.

“Que le digan que si tú no lo haces, a ti te va a ir igual. Otra: que efectivamente tenga un trastorno y bajo este trastorno no presente una afectación como la presentaría otra persona o simplemente ni siquiera lo podríamos hacer. Y otra: también hay que entender que las personas que tienen algún un trastorno, no quiere decir que no tengan consciencia de lo que están haciendo. Sólo que tuviera un brote psicótico, ahí es cuando pierdes contacto con la realidad”, detalló la especialista.

LA VIOLENCIA SE APRENDE

Un estudio de hace años realizado en los centros penales de Coahuila reveló que el 95 por ciento de los presos, hombres y mujeres, habían sufrido violencia en su familia. Y “si bien infancia no es destino, pues sí te marca, sí aprendes conductas en casa, con tu contexto social primario”, es decir, la violencia se puede aprender, comentó la especialista.

Por eso las principales acciones de prevención se tienen que realizar desde la infancia, para que desde jóvenes aprendamos a procurar la buena salud mental, el equilibrio interno o personal con el externo o social.