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Según indica el IVI, el 20 % de la infertilidad en las parejas es a causa de los hombres, y una de las causas principales es la llamada azoospermia

El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) ha introducido la biopsia de testículo en sus operaciones para aumentar el éxito en el hallazgo de espermatozoides en un 20 % más, una técnica novedosa para mejorar la fertilidad en los hombres.

La clínica valenciana ha señalado en un comunicado que esta microcirugía, llamada Microtese, consiste en la obtención de espermatozoides vivos del tejido testicular y ya es habitual en casos de reproducción asistida.

Según ha explicado el IVI, esta biopsia se realizaba antes de esta técnica haciendo diferentes cortes de manera aleatoria sobre uno de los testículos, y sin ningún soporte visual añadido.

La innovación ha llegado con la utilización de un microscopio quirúrgico que permite aumentar el campo visual del urólogo en 25-40 aumentos, algo que permitirá reducir a la mitad los casos que acaban recurriendo a la donación de semen, según ha indicado el instituto.

Además de identificar un mayor número de espermatozoides aptos para la reproducción, esta técnica resulta más selectiva en la cirugía y también evita daños.

Según indica el IVI, el 20 % de la infertilidad en las parejas es a causa de los hombres, y una de las causas principales es la llamada azoospermia, caso en el que no se encuentran espermatozoides en la eyaculación masculina.

Es por ello que, en esas situaciones, la biopsia de testículo es la única manera de recuperar espermatozoides y que puedan fecundar el óvulo, por lo que se trata de “un avance muy importante para aquellos varones cuya única posibilidad se encuentra en esta técnica”, añaden.

Uno de los urólogos del IVI, Saturnino Luján, ha explicado que cuando se abre la pared del testículo para aplicar el procedimiento, las estructuras tubulares que se hayan allí se asemejan a espaguetis, y es ahí donde se forman los espermatozoides.

Con el microscopio, ha detallado Luján, han conseguido ver los túbulos más finos donde no existe producción de espermatozoides y que contrastan con túbulos más gruesos donde sí la hay.

La técnica de Microtese fue originariamente desarrollada en la Universidad de Cornell de Nueva York por el doctor Peter Schlegel y, desde su introducción, ha aumentado del 40 % al 63 % los espermatozoides conseguidos, en un avance clave para la reproducción asistida y la ayuda a que las parejas infértiles puedan tener hijos propios.