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Así respondieron al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, quien sugirió pagar indemnizaciones a las familias afectadas por daño moral provocado por los ataques del 26 de septiembre de 2014, en Iguala.

Chilpancingo.- "Nuestros hijos no tienen precio", respondieron los padres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, quien sugirió pagar indemnizaciones a las familias afectadas por los ataques del 26 de septiembre de 2014, en Iguala de la Independencia.

El fin de semana, el ex gobernador Figueroa Alcocer declaró a la agencia Quadratín que el movimiento que impulsan los padres de los 43, podría comenzar a desarticularse si las autoridades comenzaran a pagar el daño moral ocasionado por lo ataques de hace 18 meses.

Recordó que después del 28 de junio de 1995, cuando se generó la masacre de 17 campesinos en el vado de Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, su administración de inmediato contactó a las viudas para pagar la indemnización correspondiente, lo que ayudó en mucho a sofocar la inconformidad social.

Este lunes, Felipe de la Cruz, vocero de los padres agraviados por lo sucedido en Iguala, señaló que el ex gobernador está completamente desinformado y fuera de contexto.

"Parece que el señor no se ha enterado que a los padres de familia se les han ofrecido millones de pesos, pero que las respuesta de nosotros va en el sentido de que los hijos no se venden porque no tienen precio; si él le pone precio a la vida de su hijo es su problema, los padres de familia de la Normal Rural de Ayotzinapa no lo harán", apuntó.

Indicó que la demanda de sus compañeros va en el sentido de que los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa regresen con bien, que se sepa la verdad sobre la noche de Iguala y que se aplique la ley en contra de los responsables.

Recordó que el ex subsecretario de Gobierno para derechos humanos, Roberto Campa Cifrián acaba de anunciar un paquete en materia de reparación de daños, lo que provocó una reacción de rechazo por parte de los padres.

Indicó que lo declarado por Figueroa Alcocer no es una mera ocurrencia, forma parte de una estrategia mediática que se implementa a nivel nacional, con la intención de generar descrédito para el movimiento que los padres se niegan a dejar.

Lo anterior, con la intención de debilitar el planteamiento hecho en el sentido de que los especialistas independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) permanezcan en México, ya que el 30 de abril fenece el periodo de tiempo para el que se les autorizó trabajar en el caso, pero hasta el momento no han conseguido llegar hasta el fondo del mismo.