En el caso de Coahuila, la cifra de contagios en el sector apenas alcanza el 1%, es decir, sólo este porcentaje de todos los colaboradores de todos los negocios afiliados, se ha infectado, detalló el presidente de la Canirac. Alejandro Rodríguez
El presidente de la Canirac, Francisco Fernández, lamentó que el panorama podría complicarse con un nuevo confinamiento

Un nuevo cierre sería catastrófico para el sector, manifestaciones en su contra es un grito de auxilio porque el sector restaurantero llegó al límite, expresó Francisco Fernández, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

Quien lamentó que el panorama podría complicarse para el sector con un nuevo confinamiento ante la amenaza de que en algunas entidades, como Ciudad de México, se regrese al color rojo del semáforo epidemiológico, mientras que en otros estados, continúan sobreviviendo, como en el caso de Coahuila.

El representante de los restauranteros, destacó que se definirá la estrategia que seguirán los afiliados a la cámara, debido a que ya no aguantan estar por más tiempo en confinamiento pues este sector uno de los que más ha sufrido los daños económicos de la pandemia, dado que ha tenido que recortar horarios y el aforo en sus unidades como parte de las medidas sanitarias ante el COVID-19.

Mientras que, a nivel nacional, se lleva un control de los contagios que se han dado dentro de los restaurantes de los afiliados, siendo cifras muy bajas, un indicador, aseguró, de que las normas sanitarias se están cumpliendo de forma estricta.

En el caso de Coahuila, esta cifra apenas alcanza el 1%, es decir, sólo este porcentaje de todos los colaboradores de todos los negocios afiliados, se ha infectado, detalló.

“Nadie se arriesga a abrir o continuar operando cuando ya estás entre la espada y la pared, cuando tus recursos se están esfumado y entonces la crisis provoca una reacción de esta naturaleza.

No alentamos a que desafíen a las autoridades ni a la desobediencia pero entendemos que los restauranteros han llegado al límite, se encuentran en una situación sumamente difícil y pese a incentivos como la eliminación del IVA, créditos, apoyo y demás, seguimos en crisis”, expresó el presidente.

Lo importante es destacar que se están aplicando todos los protocolos, agregó, para que la pandemia no se convierta en una crisis más aguda, pero podemos asegurarles que el personal está libre de contagios dentro del bajo.

En el caso de Coahuila, pese a la baja de los negocios, se mantienen medidas eficaces, con esperanzas de reabrir las puertas o retomar las instalaciones que antes tenían todo gracias a la coordinación de las autoridades con el gremio, destacó.