La Dra. Diana Baumrind definió hace más de 50 años cuatro estilos parentales: autoritario, permisivo, autoritativo y ausente. El padre autoritario se distingue por su firmeza y control sobre los hijos; este estilo se considera demasiado duro y puede atentar contra los derechos de los niños. Se considera opresivo y con consecuencias de baja autoestima y pobres habilidades sociales. El padre permisivo tiene poca disciplina y responde en forma inmediata a cada una de las peticiones de los hijos; son padres que miman demasiado, produce niños con una autoestima inflada y poco rendimiento y esfuerzo académico. El padre autoritativo es una combinación de los dos anteriores; hay un balance entre límites y diálogo, y estructura y ternura. Este estilo parental se considera el mejor, produce niños independientes, responsables y felices. El cuarto es el padre ausente; este estilo es considerado el peor de todos ya que carece de firmeza y apego afectivo. Un padre que está alejado de la familia creará una generación de chicos con grandes trastornos emocionales como inseguridad, depresión y ansiedad. Sin embargo, el último estilo parental, padre ausente, se ha transformado en un padre digital.

Por muchos años se consideró la televisión como una gran nana. Ponían a los hijos enfrente de un monitor para entretenerlos mientras hacían sus labores. Hasta se logró instalarla en algunas camionetas para que los niños vieran películas y no distrajeran a sus padres. Pero tenía una gran limitante: no podían llevarla a todas partes, hasta que surge el celular y la tableta. Esta nueva niñera digital es tiempo completo. Es pequeña, su batería dura horas, almacena programas favoritos de los niños, se conecta a internet para variar la programación y se adapta cualquier situación.

El Dr. Kabali realizó un estudio titulado “Exposure and Use of Mobile Media Devices by Young Children” (Uso y exposición de teléfonos móviles en niños pequeños), publicado por la revista Pediatrics en el año 2015, a niños de entre 6 meses y 4 años en un suburbio pobre de Filadelfia, encontrando:

El 70 por ciento de los padres les daban su celular a sus hijos mientras hacían sus labores domésticas.

El 65 por ciento se los entregaba para que estuvieran tranquilos en lugares públicos.

El 58 por ciento cuando viajaban en carro

El 28 por ciento para dormirlos.

Según Hirsh-Pasek existen más de 80 mil aplicaciones que tienen un objetivo educativo y de aprendizaje, sin contar los miles de sitios de internet que el niño puede pasar horas viendo caricaturas o programas infantiles sin interrupción. Hemos creado un nuevo estilo parental: padres digitales divertidos, flexibles, no regañan, poco exigentes y con acceso a información ilimitada.

La Dra. Mary Aiken, psicocibernética y especialista del impacto de la tecnología en la conducta humana, en su libro “Cyber Effect” escribe: “Hay una gran cantidad de estudios del siglo pasado que demuestran los efectos catastróficos en privar a los niños menores de 5 años de toda estimulación sensorial y emocional durante su periódico crítico de su niñez”. La ausencia de un apego verbal y físico detonará grandes problemas emocionales y de adaptación en los bebés. Papás, los invito a desconectarnos más de la tecnología y a conectarnos más con nuestros hijos.

 

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