He aquí una nueva espiga de refranes. En ellos hay más saber que en muchos libros de filosofía.
        
Lo cocido bien cocido, y lo asado mal asado.
Esto significa que la carne de cocido debe cocerse bien, en tanto que la carne asada debe hacerse -como se dice- “término medio”, a fin de preservar sus jugos y sabores.
 
La que no se agacha por un alfiler, no es mujer.
Quiere decir que la mujer debe ser cuidadosa hasta de lo muy poco, a fin de llegar a tener mucho.
                  
Si tu esposa te pide que te tires por el tejado abajo, ruégale a Dios que el tejado esté bajo.
(Porque tarde o temprano tendrás que hacer lo que ella quiere).
 
Bien me quieres, bien te quiero, no me hables de dinero.
Este refrán enseña que aun los parentescos y las amistades más cercanas sufren daño cuando se revuelven en cuestiones de dinero.
 
No es villano el de la villa, sino el que hace villanía.
La nobleza no está en la cuna, sino en las acciones.
 
Cuando sale la vergüenza ya no vuelve a entrar; cuando entran los celos ya no vuelven a salir.
El proverbio se explica por sí solo.
        
Dijo la cucaracha a sus hijos: “Vengan acá, mis flores”.
Señala lo mismo que la expresión referida a “la mamá cuerva”, que ve en sus hijos dechados de hermosura aunque sean feos.
                  
El mayor mal de los males es tratar con animales.
Y no se refiere precisamente a los de cuatro patas, ni a las aves.
 
En conyugales cuestiones no árbitros, sino colchones.
No hay que intervenir en los pleitos de casados: ellos sólo dirimirán sus diferencias al llegar la noche.
 
Dos volverse tres, cosa fácil es.
No se necesita mucha imaginación para descifrar el sentido de este refrancillo, referido a tratos entre hombre y mujer.
 
Cuando Perico llega a ser don Pedro, ¡huy, qué miedo!

Advierte contra aquellos que se encumbran después de haber estado abajo, y que, olvidados de su origen, se vuelven necios y soberbios.
 
Quien no sepa mearlo no debe probarlo.
Habla del vino: quien no lo bebe con cuidado quedará sujeto a las malas consecuencias de haberse emborrachado.