Especial
Pese a la crisis sanitaria, necesitan obtener ingresos para llevar el sustento a sus hogares

TORREÓN.-“No estamos preparados para el encierro. Uno está acostumbrado a vivir al día”, parece la frase de cajón entre los habitantes de Ampliación Zaragoza Sur, en Torreón, uno de los sectores más rezagados de la ciudad.

“Seguimos igual, todos los días salimos”, dice Job Rodríguez, de 24 años, padre de una niña de 3 años, mientras invita a pasar al patio de su casa. Alejados del centro de la ciudad, de los grandes bulevares abarrotados de comercios y restaurantes, del bullicio, acá en el suroriente de la ciudad, el trajín diario parece no ha cambiado. No se ve a nadie usando cubrebocas, la gente camina sin preocupación y las mujeres platican afuera de las casas como rutina diaria.

Job insiste que no ve el riesgo, que hasta ahora ha seguido normal su vida, y que no puede ser de otra forma porque viven al día.

Lo mismo piensa Elvira, que dice que no están preparados para vivir un encierro.

“Vive uno al día, es poquito el sueldo de los maridos y eso es lo de la semana, para durar, dos, tres, cuatro semanas encerrados, no se puede”, justifica.

Job en cambio, vive estos días de dinero guardado. Es trailero pero como las empresas están cerrando y hay mucho pleito entre choferes, decidió mejor abandonar por lo pronto la carretera y regresar a casa.

Sus medidas para prevenirse del COVID-19 se reducen a la higiene en casa pero nada más que eso.

Hasta el momento, mencionan Job y Elvira, ninguna autoridad sanitaria ha acudido a limpiar o sanitizar la zona, como cuando hay problemas con el dengue.

Elvira reconoce que la emergencia sanitaria que mira en la televisión, no es un juego y que está grave la situación, pero también tiene miedo al encierro y no tener qué comer.