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Hace 7 años, el norte de Coahuila sufrió el peor incendio forestal registrado en México, con un siniestro que abarcó 100 mil hectáreas en territorios de Acuña, Ocampo y Múzquiz

Hace 7 años, el norte de Coahuila sufrió el peor incendio forestal registrado en México, con un siniestro que abarcó 100 mil hectáreas en territorios de Acuña, Ocampo y Múzquiz; es decir, 1000 kilómetros cuadrados, una sexta parte de la superficie de Saltillo, que abarca 6 mil 837 kilómetros cuadrados.

El Gobierno Federal y estatal, encabezados en ese entonces por el presidente Felipe Calderón y el gobernador Jorge Torres López, respectivamente, solicitaron ayuda a Estados Unidos para mitigar el incendio que inició el 17 de marzo de 2011.

Fue el 12 de abril de ese año que el gobierno mexicano anunció que un avión-tanque Boeing y tres helicópteros de EU llegarían al territorio coahuilense para apagar el siniestro.

Torres López gestionó ante la compañía estadounidense Evergreen la llegada de un avión Jumbo Boing 747-100 cisterna, con capacidad de descargas de hasta 76 mil litros de agua y retardante. Fue la primera vez que se utilizó una aeronave de esas características para combatir un incendio forestal en México, y el costo de renta fue de 2.2 millones de dólares por semana. Por su parte, los helicópteros tenían capacidad de 10 mil litros.

El incendio se registró cerca de la frontera en la zona del Parque Nacional Big Bend y ha sido el más devastador en el territorio mexicano, dañó 100 mil hectáreas, y el entonces presidente Calderón explicó que el cambio climático, el calor, la sequía y la condición del viento contribuyeron a desatar el poder destructivo del siniestro.