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Arquitecto señala la falta de planeación

Para mitigar el riesgo de inundaciones por lluvias en Saltillo se requiere de un sistema de drenajes y colectores pluviales por toda la ciudad, principalmente en el norte, y esto se logra solo con planeación, algo que también falta desde hace tiempo y en lo cual debería estar trabajando el Instituto Municipal de Planeación (Implan), explicó el arquitecto Héctor Laredo Martínez.

VANGUARDIA dio a conocer que tras el paso de la tormenta tropical “Hanna”, el sector residencial del norte de la ciudad no solo se convierte en el más caro por el costo de metro cuadrado del terreno, sino también el de mayor riesgo de inundación, porque ahí convergen los arroyos más grandes de la ciudad que nacen en Arteaga y la Sierra de Zapalinamé.

“Sí hay una falta evidente de la autoridad, particularmente de la persona encargada de la planeación a mediano y largo plazo. Podemos culpar a los constructores, pero el problema básico es que no existe un sistema integral para mitigar el riesgo pluvial en Saltillo”, dijo Laredo.

Después del Atlas de Riesgo, consideró Laredo, debió continuar con programas específicos para mitigar cada uno de los problemas detectados, esto a mediano y largo plazo.

“Nos hace falta una estrategia de drenaje y colectores pluviales. No podemos solo decirle a los constructores que lo hagan (las obras) porque ellos máximo ocupan cinco hectáreas, por eso se requiere de un plan para toda la ciudad, y eso debe hacerlo el Implan”, señaló el profesionista, quien cuenta con experiencia en proyectos, el servicio público y como académico.

La planeación de un sistema pluvial de toda la ciudad es para que al momento de hacer una autorización de fraccionamiento, el constructor aporte lo que le toca, así como deja calles, derechos de vías, áreas verdes y terreno para escuelas, también deberá cumplir la regulación sobre los arroyos, canales y drenajes pluviales.

Recordó el caso del fraccionamiento Vivento, que arrojó agua al fraccionamiento Loma Blanca, en el cual se pone de manifiesto que cada fraccionador debe cumplir con normativa, también en la captación de agua de lluvia; este esquema se repitió en sector de  El Campanario.

El caudal de agua hacia el norte, y particularmente al área del Club Campestre se seguirá incrementando porque no hay una estrategia para conducir el agua, y también se están desarrollando fraccionamientos cada vez más densos y hay menos infiltración.

“Cada fraccionamiento debería tener un sistema de absorción de agua de lluvia. Esto puede ser en el área verde al colocarla en la parte más baja y dirigir las calles con caudales de agua hacia ese punto. Ahí se puede tener un lugar preparado para captar un alto volumen de agua y hacer que se infiltre a los mantos acuíferos”, explicó.

Édgar González

Periodista con 25 años de trayectoria en las secciones de deportiva, comunidad y política. Especialista en temas electorales, de rendición de cuentas, corrupción, transparencia y política. Abogado con Maestría en Mediación.